El abandono del tren y la estación

Por María Celeste Gómez
Aguafuertes Valletanas 
Redacción Periodística I

Vistosa y potente se veía la locomotora que unía por los rieles todo Río Negro. Numerosas familias, parejitas recién casadas, jóvenes aventureros esperaban el tren en la estación “General Roca” para visitar o conocer aquellas ciudades desconocidas por la falta de transporte.

Sin embargo, la actualidad muestra otra realidad. El tren, único medio de trasporte para los pobladores, dejó de pasar por las largas vías y la estación se convirtió, gracias al intendente de turno, en un lugar de distracción y paseo. Porque allí están ubicadas las oficinas de la Secretaria de Turismo de la ciudad y un espacio destinado para el teatro conocido como “El teatro de la estación”.

No critico que el intendente, haya mejorado un espacio abandonado, sino que todavía no entiendo porqué el tren no pasa con regularidad y no hay una estación repleta de gente esperando para subir.

Lamentablemente, con un poquito más de dos décadas de vida, no tuve la oportunidad de disfrutar de un viaje por las vías férreas, pero mis abuelos y padres apreciaban los paisajes de Bahía Blanca a Zapala y hasta Bariloche.

“Y es tan distinto viajar en colectivo. Quizás sea más rápido, pero se han perdido tantas cosas, porque el tren era más lento pero se podían apreciar los paisajes patagónicos”, recuerda Manola, española, que esperaba el tren en la estación de J.J. Gómez para visitar a sus primas en Valcheta.

No obstante, la estación de J.J Gómez se ve muy distinta a la renovada del centro de la ciudad, sigue colmada de personas… que viven en ella por no tener una vivienda digna. En los galpones, donde se reparaban los ferrocarriles hace más de 40 años, hoy se alberga a más de 100 familias y, tristemente, esos lugares no volverán a ser lo que eran.

A pesar de todo esto, FerroSur sigue utilizando las viejas vías para trasladar toneladas de piedra caliza, carbón, metal, yeso y otros. Con menos frecuencia, pero se lo observa a lo lejos con una bocina poderosa.

¿Quién iba a pensar que a través del ferrocarril se podía unir aquellos pueblos recién formados? ¿Cuántos familiares de la década del 40 o 50 han disfrutado de la flora y fauna que caracterizan a la Patagonia ? ¿Y en qué quedó todo eso?

¿Será que después de las privatizaciones que sufrió la Argentina , las líneas ferroviarias dejaron de sentir ese vigoroso temblor y potente bocina?

¿Cuándo volverán esas enormes máquinas? Sería lindo viajar en tren, no como lo hacen miles de porteños, sino como me contaba mi abuela, en elegantes vagones. Por ahora, hay que llenarse con escuchar el chillido de esas ruedas de hierro y la bocina que penetra los oídos.

General Roca, octubre de 2007 

AddThis Social Bookmark Button
 
escort bayanankara escort

Home | RSS Feed Proudly Powered by Joomla Design by : Free Joomla 1.5 Template | Supported by : Modern Home Design | CSS | XHTML

Top