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TEÓRICOS

Análisis de tres reportajes y posibilidades del género
En busca del reportaje ideal
Alejandro Rost (2001)

Comunicación presentada en el I Congreso Ibérico de Comunicación. La Sociedad de la comunicación en el siglo XXI. Organizado por Universidad de Málaga y la Associaçao Portuguesa de Ciencias Da Comunicaçao. Universidad de Málaga (España), 7, 8 y 9 de mayo de 2001.


Resumen

Este trabajo es un estudio de las posibilidades informativas y expresivas del reportaje como género en el periodismo impreso y digital. A partir de un análisis comparativo, intentaremos acercarnos a los aspectos clave que nos permitirían construir un reportaje ideal. Entendemos el tipo ideal no como máxima a seguir sino en términos weberianos, en su sentido normativo.

Nuestra hipótesis es que el reportaje en el periodismo impreso permite potenciar al máximo las propiedades informativas y expresivas del soporte papel, por lo que en el periodismo digital debe ser totalmente reconfigurado para aprovechar las especificidades del nuevo medio.

Llamamos reportaje ideal entonces al que hace máximo uso de las posibilidades informativas y expresivas del género en un medio particular. Ahora bien, ¿qué aspectos clave se deben tener en cuenta para construir ese reportaje ideal en el medio escrito? ¿Qué problemas se plantean al volcarlo al periódico digital?

Para responder a estas preguntas analizaremos tres reportajes publicados en los diarios El País, La Vanguardia y ABC que tratan un mismo tema. Basándonos en instrumentos metodológicos propuestos por Angel Cervera (1999), compararemos en cada caso la presentación del texto, el plano del contenido y el plano de la expresión. Luego, evaluaremos las fortalezas y debilidades de cada uno de los reportajes. Tras este análisis, definiremos cuáles son los aspectos clave para construir lo que llamamos un reportaje ideal en el periódico impreso y evaluaremos que problemas se presentan al pretender trasladarlo a un entorno digital.


Análisis de tres reportajes

Los tres reportajes que hemos analizados fueron publicados en diciembre de 1999 en tres diarios del Estado español y tratan sobre el mismo tema: la inminente entrega del canal de Panamá del gobierno estadounidense al panameño. La cuestión cobró cierta relevancia debido a que se trataba de un hecho histórico y de mucha significación política.

Los aspectos que se analizaron y compararon son la presentación del tema (diagramación, planteo global), el plano del contenido (argumento, esquema de ideas, organización y valoración de las ideas), y el plano de la expresión (la forma de expresión predominante, la función de la lengua, el enfoque, el estilo de escritura, los recursos literarios, icónicos y tipográficos). Sólo resumiremos aquí las fortalezas y debilidades que se hallaron en cada uno:

1)"El Canal de Panamá vuelve a casa. Estados Unidos entrega la obra faraónica que cambió la navegación oceánica", por Joaquim Ibarz. Publicado en la revista Magazine del diario La Vanguardia de Barcelona el 5 de diciembre de 1999.


Fortalezas. Es el reportaje que tiene el planteo más audaz, el que lleva más allá el tema: no sólo hace una descripción histórica sino que intenta preguntarse qué va a suceder ahora con el canal. Intercala datos e información con descripciones y testimonios directos de los implicados en el tema. Es el que mejor conjuga información con la estética del texto. Tiene la redacción más cuidada, es muy rico en recursos literarios y expresivos. Su enfoque es equilibrado.

Debilidades. Le falta potenciar el rasgo de la proximidad de la noticia: no hay relación con España. Además, las fotografías parecen todas de archivo, sin relación directa con el reportaje. Los epígrafes son impersonales.


2) "Panamá, adiós a los yanquis", por Juan Jesús Aznárez. Publicado en la revista El País Semanal del diario El País, de Madrid el 12 de diciembre de 1999.

Fortalezas. Tiene una notable precisión de datos: si consideramos al número como principal vehiculizador del dato, hay 86 números en los 32 párrafos del reportaje, esto es 2,68 datos por cada párrafo. Pero sobre todo son notables las comparaciones que ponen en relación estas informaciones. El ejemplo más claro: "la tierra excavada daba para una Muralla China y para 1.600 kilómetros más". Es el único que menciona la participación de 10.000 españoles en la construcción del canal. Y se destaca el planteo fotográfico: es el más revelador, el más valioso desde el punto de vista histórico y periodístico, y el más significativo (la foto del soldado estadounidense al que le están lustrando las botas es elocuente).

Debilidades. Hay un error importante en una bajada. Se dice que "Murieron 6.000 obreros, quizá el doble, a lo largo de los cinco horrorosos años de consolidación del trazado del canal". Sin embargo, en el texto se advierte que las 6.000 muertes se produjeron no como consecuencia del trazado del canal sino del trazado de la vía férrea, medio siglo antes. El lenguaje utilizado es exagerado y por momentos, cuando habla de los costos humanos que ha tenido la construcción del canal, tiende a ser morboso. Falla por otro lado en el final; curiosamente este reportaje, que tiene una cuidadosa recopilación de datos y muestra cierto empeño en su redacción, cuenta con un final apagado e inexpresivo. La organización general de las ideas es rebuscada e incluso desordenada. También hay un problema de diseño: el último recuadro está solo en la última página y tras un aviso, sin ninguna volanta que lo una a lo anterior, por lo que está descolgado y parece de otro tema.


3) "La cicatriz de América", por Enrique Serbeto y Rosina Ynzenga fue publicado por el suplemento Los Domingos de ABC del periódico ABC el 5 de diciembre de 1999.

Fortalezas. Tiene el título más significativo y expresivo: "La cicatriz de América". El reportaje explota la proximidad con una valiosa entrevista al español que participó en la redacción de los tratados, quien hace un interesante relato. También es importante el testimonio de la presidenta de Panamá aunque menos por lo que dice que por lo que representa su figura. Se destaca el infograma, que explica en forma clara y detallada el funcionamiento del canal, con un mapa preciso del lugar y una explicación sencilla sobre cómo opera el sistema de esclusas.

Debilidades. Faltan testimonios que alivien el peso expositivo y narrativo del autor, si bien éste apela a muchos recursos expresivos. Las entrevistas carecen de descripciones de los personajes, por lo que quizás hubiera sido mejor publicar menos entrevistas y explotarlas mejor, con toda la riqueza expresiva que permite el género. El planteo fotográfico y de diagramación es además el más pobre: las fotos contienen poca información, son en su mayoría inexpresivas y no lucen en la página.

De acuerdo a esta evaluación, destacamos:

Magazine
La Vanguardia

El País Semanal
El País

Los Domingos
Abc
Recursos expresivos Planteo fotográfico Título principal
Estilo Diseño Infografía
Redacción Datos
Enfoque

 

El reportaje ideal en el periodismo impreso

Sobre la base del aporte de los reportajes analizados, nos preguntamos ahora: ¿Cómo sería un reportaje ideal en el periodismo impreso? ¿Cómo debería ser su redacción, estilo, enfoque, planteo fotográfico, infografías, diagramación para explotar todas las posibilidades del género? ¿Qué distorsiones se generan si trasladamos este mismo reportaje ideal a un entorno digital?

Estos aspectos serán analizados según la vara del interés potencial que puede despertar esta formulación periodística de un tema en el lector. Entendemos, junto con Gomis, que los géneros periodísticos -además de guiar las expectativas de los lectores y los hábitos literarios de los redactores- son también "modos de interesar al público en el discurso periodístico". El interés periodístico está definido por dos valores básicos: el interés propiamente dicho y la importancia. El interés de una noticia se mide por los comentarios que genera entre los lectores mientras que la importancia se define por las consecuencias, por los hechos que desencadena (Gomis 1991 y Gomis, 1999).

Hablaremos primero de los aspectos de redacción y luego de la presentación visual.

1) Aspectos de redacción

  • Información abundante y acurada. En el reportaje, como vimos en los casos analizados, la cantidad y la calidad de la información presentada resulta de fundamental importancia. Todos los géneros periodísticos, incluso los de opinión, requieren proporcionar información. Pero en el reportaje, el dato, la estadística y la precisión son clave. Antes que utilizar un adjetivo para describir un suceso "espectacular", por caso, quizás será más ilustrativo reemplazarlo por datos concretos para que sea el lector quien le dé la calificación. Después de todo, el lector podría preguntarse ¿qué significa para el periodista que el hecho haya sido "espectacular"?

    Si al dato lo ponemos en relación con otro, el valor informativo se duplica. Hablar de la cantidad de tierra excavada para construir el Canal de Panamá -como en el reportaje de El País- hubiera dado como resultado un número tan gigante como inabarcable; en cambio mencionar como lo hizo Juan Jesús Aznárez que con esa tierra se podría haber construido una Muralla China y 1.600 kilómetros más es mucho más gráfico y preciso.

    Josep María Casasús (1991: 35) cree que la prosa periodística del siglo XXI se apoyará en "la gracia, en la serenidad y en la precisión", que buscará la concisión semántica basada en condensadores cargados de significado y que "llegará el gusto y la sabiduría por la adjetivación".

    José Luis Martínez Albertos (1997: 138) no encuentra un sustantivo en el castellano que exprese en toda su dimensión esa necesidad de que la información tenga el rigor, la precisión y exactitud que debe guardar todo producto periodístico en general. Introduce entonces un neologismo: acuracidad. Este término resulta de trasladar la noción de accuracy utilizada en el mundo anglosajón para definir una información que implique una correcta verificación de los hechos, análisis de la fuente, testigos fieles y coherencia entre los diferentes elementos del mensaje.

  • Enfoque explicativo. Esta información no podrá obviar los elementos clave del periodismo de explicación o de interpretación: los antecedentes (background), el contexto, y las proyecciones o posibles derivaciones del tema tratado. No se trata sólo de exponer los hechos sino también explicarlos, darles la significación profunda. Se pone énfasis así en el por qué, el para qué y en la significación social de las cosas. El periodismo de explicación resulta más apropiado para abordar periodísticamente una realidad compleja. Nos permite revelar esta radiografía social que pretende construir el reportaje. Como señala Francisco Alvarez (1980), el tratamiento interpretativo puede manifestarse en todos los géneros informativos pero "el género por excelencia es el gran reportaje".

    Los tres reportajes analizados en este trabajo tuvieron un enfoque explicativo sobre todo en el análisis del contexto y los antecedentes que marcaron el traspaso del Canal de Panamá. No obstante, el trabajo de Joaquim Ibarz fue el que llegó más allá de los hechos al evaluar las posibles derivaciones y consecuencias que tendrá esta decisión.

  • Despliegue. El reportaje es uno de los géneros que permite mayor extensión en el periodismo. Si bien este aspecto es muy variable según el medio y la sección que lo albergue, el reportaje generalmente goza de una mayor libertad en el uso del espacio para que el periodista pueda explayarse y ofrecer un informe completo de la temática abordada. Es lo que Neale Copple (1968: 26) llamaba una "presentación completa, casi enciclopédica de un acontecimiento que tiene influencia y relación con las vidas de los lectores". La extensión no es requisito para que un trabajo periodístico tenga un enfoque interpretativo. Tampoco es garantía per se de un buen producto periodístico.

    Pero sí puede ser necesaria para que el periodista pueda recoger todas las aristas posibles de un tema, llegue hasta sus puntos medulares y logre involucrar al lector. Copple (1968: 104) cree que "no hay regla que diga que deba ser largo pero por su propia naturaleza necesitará en general, de más espacio.

    Los tres reportajes analizados tuvieron un despliegue generoso que llegó a ocupar entre seis y diez páginas en las revistas dominicales. En las ediciones diarias de los periódicos el espacio es un bien escaso pero aún así suelen incluirse reportajes que, como mínimo, ocupan una página completa. Una doble página ya permite un mayor despliegue fotográfico.

  • Narración y recursos expresivos. Ahora bien, tanta información terminan agobiando al lector, que al ver cifras, fechas y números puede decodificar el trabajo periodístico como muy frío y distante. Una alternativa es llevar parte de esa información a un infograma, como ya veremos. Pero, sobre todo, el reportaje tiene en su construcción textual otro elemento constitutivo que lo define como tal: su carácter literario. Este denso contenido informativo debe reposar en una forma de expresión libre, rica en imágenes, cálida y con abundantes recursos expresivos.

    La narración es una plataforma ideal desde la cual podemos atraer la atención del lector y mantenerla expectante hasta el final del texto. Si a la narración la matizamos con ricas descripciones de personajes y lugares y si además le intercalamos diálogos entre los protagonistas, nuestro reportaje ideal será aún más atractivo. Sobre esta colorida estructura, la valiosa información almacenada podrá "correr" de forma mucho más ágil y amena. Podremos así cumplir nuestro doble propósito: lograr una buena información -acurada, rigurosa, precisa, clara e interesante- y que además esté escrita de una forma que cautive la atención del lector hasta el final.

    En los reportajes analizados, el periodista Joaquim Ibarz, de La Vanguardia, comenzó su trabajo narrando la entrada de un barco danés de carga al canal y contando las instrucciones que daba el capitán para la tarea. En el último párrafo retoma la figura del capitán para señalar que "acaba de completar otro cruce del canal". Este cuerpo narrativo hace partícipe al lector del acontecimiento relatado, lo involucra, lo traslada hasta el lugar descripto. Como señala Gomis (1999: 11), el objetivo del periodista de reportaje debe ser "hacernos ver y oír lo que tiene delante".

  • Claridad y orden. La lectura de un reportaje implica, por su extensión, una inversión de tiempo por parte del lector. Si la presentación del tema resulta confusa, si hay ruidos que obstaculizan una lectura fluida del relato, el lector optará rápidamente por abandonar semejante esfuerzo. Nuestro reportaje ideal deberá ser entonces ordenado en la disposición de información e ideas. Esto no significa tener que seguir un orden cronológico en la exposición, ni ser esquemáticos y rígidos en la redacción.

    Sólo implica lograr que el lector esté tan atrapado como para leer el artículo completo sin siquiera darse cuenta del largo camino recorrido a través de sus páginas.

    El orden y la claridad no sólo deben ser una virtud de la redacción del texto sino también del diseño de la página. Una diagramación descuidada puede atentar contra el texto mejor escrito, así como puede hacer más leíble el reportaje más confuso. En los ejemplos analizados, el reportaje de Juan Jesús Aznárez en El País Semanal resultaba algo desordenado en la exposición de las ideas, con muchos saltos temporales que no estaban bien resueltos en la redacción. Sin embargo, una atractiva diagramación, y unas espectaculares fotografías, favorecían enormemente la lectura.

  • Punto de vista novedoso y creativo. Al hablar de punto de vista, no nos referimos a la postura ideológica del redactor sobre el tema sino al particular abordaje noticioso que elija: cuál es el costado periodístico sobre el que vamos a centrarnos para atraer la atención del lector. Sería imposible mencionar todos los temas que podrían ser objeto de un reportaje ni mucho menos los puntos de vista que podrían tener cada uno de ellos. Pero por ejemplo, el último terremoto de El Salvador podría tener los siguientes puntos de vista: describir cómo vive la gente que sobrevivió al terremoto; contar la historia completa de una sola familia afectada por el desastre; detallar los peligros de enfermedades que implica el desastre y cómo los afrontan los pobladores.

    El propio traspaso del Canal de Panamá tuvo distintos abordajes. Joaquim Ibarz fue el que llevó más allá el tema, al presentar no solamente una breve historia sobre la dominación norteamericana sino también preguntándose sobre el futuro del canal. Los otros dos reportajes no tuvieron un horizonte tan amplio y sólo presentaron el tema desde un punto de vista más histórico. Sin embargo, tuvieron en cuenta otro ingrediente de la noticia: la proximidad. Mireyra Moscoso, del ABC, entrevistó a un español que fue el autor de los tratados de devolución del canal. Juan Jesús Aznárez hizo un interesante recuadro sobre la participación de españoles en la obra.

    En cualquier caso, el periodista de nuestro reportaje ideal tendrá que buscar primero todos los puntos de vista posibles del tema y, luego, elegir el que pueda resultar más interesante.

  • Edición creativa. Los títulos y subtítulos son el primer contacto que tiene el lector con el texto de nuestro reportaje. Y como tal, deben buscar dos objetivos claros: reflejar de la mejor manera posible el contenido del texto y atraer la atención del lector. Igual importancia tienen los epígrafes que, a pesar de su pequeño cuerpo tipográfico, son uno de los elementos de la noticia más leídos por su estratégica ubicación bajo las fotografías. Sin embargo, pocas veces se valoran en su justa medida: la mayoría de las veces redundan en la información que nos da la propia fotografía sin aprovechar esta inmejorable oportunidad de enganchar al lector hacia la lectura del texto principal.

    En los reportajes analizados, la mayoría de los epígrafes de las fotografías aportaron muy poca información nueva. Los editores de El País fueron los más cuidadosos en este aspecto. Para los títulos en cambio, se advirtió un mayor esfuerzo creativo en todos los casos destacándose el título del ABC: "La cicatriz de América".


2) Presentación visual

  • Fotografías informativas y de calidad. Dos aspectos deben ofrecer las fotografías de un reportaje: información y calidad. Información porque una buena imagen nos puede aportar datos que sería difícil poner en palabras. La foto debe transmitirnos un mensaje claro y preciso, relacionado con el enfoque y punto de vista adoptado en el texto. Es imprescindible un trabajo coordinado y en equipo entre periodista, fotógrafo y, si vale el caso, infografista, para lograr un producto coherente que no superponga informaciones sino que funcionen complementariamente.

    Y calidad, porque una foto que no luce en sus colores o contrastes, que resulta plana y sin relieves, que no impacta, será pasada rápidamente por alto por el lector. Las imágenes que presentemos en el reportaje serán, junto con los criterios de edición y títulos elegidos, los que decidirán al lector a internarse o no en la lectura del texto, si el tema le interesa.

    En los reportajes, así como en las crónicas y en las entrevistas, las fotografías juegan un rol central. En la mayoría de los casos, las fotos ocupan más espacio que los textos. Es para destacar la pauta de diagramación de El País Semanal que comienza todos sus grandes reportajes con una o dos fotos llenando la totalidad o casi la totalidad de la superficie de la doble página para recién después, progresivamente, ir incorporando el texto; recién al final éste supera a la fotografía en espacio ocupado.

    ¿El objetivo?: atrapar al lector con la imagen y llevarlo poco a poco hacia el texto.
    En los trabajos analizados, se destacan las fotografías del reportaje de El País Semanal, de excelente calidad, notable importancia histórica y elocuentes en sus mensajes: reflejan la magnitud de la obra, el impresionante entorno selvático, el trabajo de los españoles y la dominación norteamericana sobre los panameños. En el otro extremo están las fotografías del ABC: la mayoría son chatas, inexpresivas, sin un mensaje claro, y con epígrafes que no aportan información nueva. Algunas sólo buscan aliviar el peso del texto.

  • Infografías explicativas y vistosas. El reportaje es un género particularmente proclive para incluir infografías, debido a la cantidad de información que suele administrar. Al igual que sucede con la fotografía, un infograma puede explicar en forma clara y precisa lo que demandaría varios párrafos de un texto complejo y aburrido. Las infografías son muy útiles para responder dos de las cinco (o seis preguntas) clásicas de la noticia: el "cómo" y el "dónde". El ejemplo del Canal de Panamá es muy claro: tanto el infograma del ABC como el de La Vanguardia, intentaron explicar cómo funcionaba el canal, cuánto tiempo demandaba un barco en atravesarlo, cuál era el trayecto que recorría y dónde estaba ubicado.

    Y si el reportaje del ABC presenta el más pobre planteo fotográfico de los casos analizados, ofrece, en cambio, la más completa y atractiva infografía, que señala muy claramente cómo se solucionó el problema de los desniveles entre los dos océanos que une el canal y cómo trabajan las esclusas (imagen de la derecha). Es difícil resistirse a la lectura de un infograma como el que aquí logró Carlos Aguilera. Además, las infografías proporcionan una lectura rápida del tema. Nada informa más en menor tiempo de exposición que un infograma bien resuelto o una fotografía de calidad. Esta ecuación, mayor información en menor tiempo, puede ser un elemento de seducción para que el lector se involucre luego en un segundo nivel de lectura, esto es, que decida invertir más tiempo para leer reposadamente el texto, el terreno menos atractivo visualmente hablando.

  • El impacto visual a través del diseño. El diseño es un aspecto que cada vez tiene mayor incidencia en el periodismo impreso desde que en la década del 60 las empresas periodísticas comenzaron a crear sus propios departamentos de diseño para unificar estilos, jerarquizar los contenidos y ordenar la presentación estética en los diarios (Armentia y otros: 1999). Y las tendencias indican que los diseñadores tendrán todavía más importancia en el futuro próximo para darle a los periódicos una presentación más colorida, más funcional y mejor señalizada. Si las fotografías y los infogramas son la cara visible de un reportaje, el diseño es su vestimenta. Por eso será necesario que el planteo de diagramación sea ágil, vistoso, funcional, trasparente, que invite a la lectura.

    El reportaje de El País es sin duda el que más se destaca en este aspecto, apostando claramente por generar un impacto visual para luego inducir al lector a que lea el texto.

    Los despieces, notas más cortas y ágiles, son un buen anzuelo para que el lector comience a interesarse por el tema. Los "formatos de lectura rápida" se acoplan mejor a los diferentes ritmos de lectura y permiten tener una idea precisa del tema con una inversión mínima de tiempo. Por último, los blancos en las páginas -más propios de las revistas- facilitan la lectura y dan sensación de mayor alivio visual en grandes masas de texto, aunque "su empleo correcto requiere buenas dosis de gusto estético y destreza" gráfica (Armentia y otros, 1999). Todas estas técnicas, además del más intensivo uso del color, están dando un carácter más visual a las páginas actualmente y deben ser tenidas en cuenta para que nuestro reportaje ideal -cuidadosamente escrito y con valiosa información- no termine rápidamente en el cesto de basura sin que el lector le haya prestado siquiera atención.


El reportaje ideal en el periodismo digital

Nuestro reportaje ideal para el periodismo impreso se apoya así en dos ejes: la densidad informativa y riqueza literaria. La abundancia de datos le otorga profundidad y genera interés noticioso. La narración que teje con estos mismos datos le aporta placer estético y busca el interés literario. Un reportaje así precisa de un marco especial de recepción del lector, requiere lo que vamos a llamar una lectura de sofá: es decir, una lectura reposada y tranquila para degustar el producto periodístico en sus detalles literarios más ricos y para permitirse reflexionar sobre sus implicaciones más profundas.

Nuestra hipótesis es que sólo el papel puede permitirnos este contexto de recepción.

Como hemos señalado en otro trabajo (Rost, 2000), el papel tiene tres propiedades que la pantalla no puede reemplazar:

  • permite una visión global de todo el caudal informativo,
  • da una sensación de permanencia al texto y
  • genera una muy cómoda experiencia visual de lectura.

No mencionaremos las ventajas en la portabilidad y la inviolabilidad de los datos, dos aspectos en los que la informática tiene todavía mucho por hacer.

Por eso decimos que el reportaje permite potenciar al máximo las propiedades informativas y expresivas del papel. El ritmo frenético y peregrino que da la pantalla a las palabras impide ese nivel de lectura. Porque, como señala Derrick de Kerckhove (1999: 141), "la hoja impresa es el único lugar en el que las palabras pueden descansar". O como explica Kevin Kelly (2000), "la cultura de la pantalla es un flujo constante de interminables bits de sonido, cortes rápidos e ideas a medio hacer. Es una corriente de cotilleos, titulares y primeras impresiones flotantes".

Un reportaje elaborado para el periodismo impreso no puede entonces ser volcado sin más al entorno digital, como ocurre a menudo. Entiéndase bien, no porque no pueda haber reportajes en un periódico digital sino, más bien todo lo contrario, porque éstos deben ser concebidos de manera totalmente diferente. Y no sólo porque la pantalla no permitirá esa lectura de sofá para entender y disfrutar del género, sino porque tampoco se explotarán las propiedades que tiene el soporte digital. La especificidad de cada soporte exige tratamientos diferentes de toda la información y en el género del reportaje -que es el que hemos estudiado aquí- esto se evidencia en forma tajante.

Un reportaje ideal en el periodismo digital debe potenciar sus propias ventajas: la retórica multimedia, el hipertexto, la interactividad y la falta de limitaciones de espacio y de tiempo. Será un reportaje que tendrá textos mucho más cortos, y en su lugar aportará vídeo y sonidos; ofrecerá tal vez menos fotografías y más infografías animadas; hipertextos cronológicos o de contexto que amplíen el marco conceptual a otros textos; y dará posibilidades de participación para el lector. Pero éste, evidentemente, es otro reportaje que merecería otra investigación.


Conclusiones

Un reportaje ideal en el periodismo impreso deberá contener los siguientes ingredientes:

  • Información abundante y acurada. Datos precisos y tratados con rigor. Datos puestos en relación con otros. Concisión semántica y sabiduría en la adjetivación.
  • Enfoque explicativo. Antecedentes, contexto y posibles consecuencias. Significación profunda de los hechos.
  • Despliegue generoso. Libertad en el espacio disponible para la presentación de texto e imágenes. Descripción "enciclopédica" de la realidad. Radiografía social.
  • Narración y recursos expresivos. Forma de expresión rica en imágenes y con recursos literarios. Narraciones matizadas con descripciones y diálogos. Sensación de que el lector está allí.
  • Claridad y orden en la exposición. Fluidez en el relato. Minimizar los ruidos.
  • Punto de vista creativo y novedoso. Buscar todos los puntos de vista del tema y elegir el que resulte más interesante para el lector por su importancia, novedad o proximidad.
  • Edición creativa. Títulos y subtítulos coherentes con el texto y fuertemente atractivos para el lector. Epígrafes que no sean redundantes con la foto y que lleven a la lectura del texto.
  • Fotografías informativas y de calidad. Impacto visual. Complementariedad.
  • Infografías explicativas y vistosas. Explicar el cómo y el dónde. Claridad en el mensaje.
  • Diseño que haga lucir a la información. Despieces. Distintos niveles de lectura. Presentación colorida y funcional. Impacto visual.

- Un reportaje ideal como éste permite explotar a fondo las potencialidades informativas y expresivas del soporte papel. Es uno de los géneros que, aún con las ventajas que ofrecen los servicios informativos online, siguen justificando la compra de un diario impreso.

-Volcar un reportaje ideal del periodismo impreso al digital significa no sólo perder esas posibilidades informativas y expresivas sino desaprovechar las propias potencialidades del soporte digital dadas por la hipermedia, la hipertextualidad, la interactividad y su espacio ilimitado.

-Un reportaje puede adaptarse a los dos soportes pero hay un reportaje ideal para el periodismo impreso, el que hemos estudiado aquí, y un reportaje ideal sustancialmente diferente para el digital, el que requeriría otra investigación.


Bibliografía

ALVAREZ, Francisco (1980). La información contemporánea. Caracas, Contexto Editores.

ARMENTIA, y otros (1999). Diseño y periodismo electrónico. Gipuzkoa, Universidad del País Vasco.

CASASÚS, J.M. y L. NUÑEZ LADEVÉZE (1991). Estilo y géneros periodísticos. Barcelona, Ariel.

CERVERA, Angel (1999). Guía para la redacción y el comentario de texto. Madrid, Espasa.

COPPLE, Neale (1968). Un nuevo concepto del periodismo. México, Pax-México.

GOMIS, Llorenç (1991) Teoría del periodismo. Cómo se forma el presente. Barcelona, Paidós.

--(1999) Los géneros periodísticos como modos de interesar en la actualidad. Barcelona, Universidad Autónoma de Barcelona, Curso de doctorado 1999-2000.

KELLY, Kevin (2000). "La tinta salva al papel". En El País. 5 de agosto de 2000.

KERCKHOVE, Derrick de (1999). Inteligencias en conexión. Hacia una sociedad web. Barcelona, Gedisa.

MARTINEZ ALBERTOS, José Luis (1991). Curso general de redacción periodística. Madrid, Paraninfo.

ROST, Alejandro (2000). ¿Tiene futuro el diario impreso? Cómo puede competir con el nuevo periódico electrónico. Trabajo publicado en CD Rom. Universidad Autónoma de Barcelona.

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Prohibida la reproducción total o parcial de este trabajo. Si quiere citarlo o establecer un enlace:
ROST, Alejandro (2001). "En busca del reportaje ideal. Análisis de tres reportajes y posibilidades del género". Red-accion, sitio web del Area Periodismo de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.
General Roca: Universidad Nacional del Comahue. Disponible en:
http://red-accion.uncoma.edu.ar/asignaturas/reportaje.htm