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Paratexto

Cómo atrapar a un incauto lector
Por Fabián Bergero (*)

Lo primero que mira un lector cuando abre la tapa, las páginas interiores de un diario, o entra a un sitio de noticias en la web son los títulos. También busca los titulares cuando enciende la radio o la televisión a la hora de los noticiarios. En todos los casos, busca allí encontrar una síntesis tan concentrada de la información, que le evite tener que leer el resto de la noticia o escuchar todo el informativo. Pretende que la sola lectura del título le proporcione elementos como salir a enfrentar al mundo informado.

En el caso de los lectores de periódicos de papel o digitales, si no logra en ese título la respuesta que busca, sigue su búsqueda de información en la bajada o copete de la nota. Sabe que allí, con más palabras aunque no tantas como en la noticia, podrá hallar las respuestas que le faltan.

Pero también siente una natural atracción por la fotografía que complementa la crónica, entonces le presta atención y luego termina su lectura indefectiblemente en el epígrafe.

Volanta

 

Título

 

 


Copete o Bajada

 

 

Foto

 

Epígrafe

Sigue el conflicto

Unter dijo “no” a la oferta salarial del gobierno.

Ayer condicionó el inicio de clases a una nueva propuesta. Quiere paritarias “ya” para buscar alternativas.

Congreso a pleno: Tiempo de descuento

En ese orden (título, copete, foto, epígrafe) el lector completa su escaneo por la página de un diario de papel o digital. El recorrido de su mirada ha sido profundamente estudiado por los grandes medios de comunicación que pretenden satisfacer las pretensiones de un lector cada vez más exigente, cada vez con menos tiempo y cada vez más curioso a la hora de informarse. Algunos autores presentan a este conjunto de elementos como un “escaparate”, una vidriera frente a la que un lector puede pararse y ver todo. Aunque en los hechos jamás logrará ver todo ni en el escaparate ni en el periódico.

Para tener una idea de tiempos se puede recordar que un lector promedio dedica 20 minutos de su día a leer el diario de papel y sólo 7 al digital.

Es decir que los editores de los medios buscan fortalecer los elementos que generan la primera atención del lector, para:

  • que rápidamente tenga una idea de las noticias del día.
  • tratar de atrapar al lector para que siga leyendo el resto de la información y conozca más detalles.

Como síntesis de esta idea, Carmen Alcaide sostiene que la portada de los periódicos escritos o digitales, “están pensadas para que la actualidad sea vista, no tanto para que sea leída”.

Con respecto a las portadas de los diarios, Juan Carlos Bergonzi y Alejandro Rost agregan que son “una tribuna privilegiada desde la cual el medio busca influir en la opinión pública que corresponde a su propio ámbito geográfico de circulación. Desde ese espacio de exhibición, el medio intenta –no siempre con éxito- instalar –y ocultar- temas y personajes, así como reforzar, matizar o torcer opiniones acerca del presente social (objetivo de influencia)”.

Nuestra función como periodistas es intentar atrapar al incauto lector para que siga leyendo nuestra noticia. Porque como ya vimos cuando hablamos de noticia, tenemos la responsabilidad profesional de hacer interesante lo importante. Ese es nuestro mayor desafío.

A los fines prácticos, llamaremos al título, la volanta, la bajada y el epígrafe como el “paratexto” de la noticia. Si bien los analizaremos por separado es importante comprender que cada uno de ellos debe contener información complementaria y no repetir la misma data. Veamos un ejemplo:

Ocurrió anoche en Venecia

VENECIA FUE TESTIGO DE UN IMPONENTE ECLIPSE DE LUNA

Los habitantes de la ciudad de Venecia presenciaron anoche uno de los eclipses de luna más imponentes de los últimos siglos. Durante 20 minutos el fenómeno natural captó la atención de vecinos y turistas que por estas épocas invaden la ciudad de los canales. Se cree que puede repetirse en unos 5 mil años.


Miles de vecinos y turistas observaron por 20 minutos el eclipse

El análisis de esta información no tiene desperdicio. Veremos que la palabra Venecia, aparece en la volanta, el título y el copete. Que el eclipse aparece citado en el título y en el copete. Que la duración de 20 minutos se repite en el copete y en el epígrafe. Igual que el dato de que miles de vecinos y turistas lo vieron. La foto también dice eclipse.

De este modo, el lector sentirá que ha sido tratado como un pavo, porque le repitieron todo más de una vez. Y luego de tanto leer, sólo sabe que hubo en eclipse en Venecia que duró 20 minutos y que lo vieron muchos. Incluso pudieron enterarse de que se repetirá el fenómeno dentro de 5000 años, aunque sin dudas el lector no estará vivo para constatarlo.

Veamos otro ejemplo:

El canciller Rafael Bielsa parte hoy rumbo a China

PARA REVISAR LOS ACUERDOS

En el viaje repasará el cumplimiento de los convenios comerciales.
No abarcará las prometidas inversiones por 20 mil millones.


En Beijing, Rafael Bielsa se reunirá con su par chino Li Zhaoxing
La tarea del canciller comprende los acuerdos de Estado a Estado.

Este paratexto del diario Página 12 (uno de los que revolucionó el arte de la titulación en la prensa gráfica Argentina) peca también de varias redundancias. Sabemos al fin que el canciller Bielsa viaja a China para revisar acuerdos. Lo dice el título, lo dice el copete y uno de los epígrafes. Lo único nuevo es que no revisará las inversiones de 20 mil millones y que se entrevistará con el canciller de ese país. La foto es de Bielsa cuando joven.

Regresó a Roma la enviada de Il Manifiesto, que había sido secuestrada en Irak

LA PERIODISTA ITALIANA DICE QUE EL ATAQUE FUE INJUSTIFICADO

Sgrena afirmó que su auto iba despacio y que fue baleado sin motivos por soldados de EEUU.


En casa: Giuliana Sgrena, herida en Bagdad, de regreso en Roma.

En este caso la volanta da una noticia: la enviada del periódico Il Manifiesto regresó a Roma luego de su secuestro. El título emite una declaración suya al arribar: el ataque fue injustificado. Y la bajada amplía aun más: dice el apellido de la periodista, confirma que el auto iba despacio y no rápido como arguyen los soldados norteamericanos. El epígrafe es desafortunado: repite el lugar del secuestro, el nombre y encima describe la acción que la foto muestra. Un error de primer grado inferior.


Como se ve, no todo es perfecto, sobre todo teniendo en cuenta que los cierres de páginas se realizan sobre el cierre del periódico, con poco tiempo, mucho estrés y demasiado agotamiento.
La combinación de los elementos del paratexto es una clave importante para satisfacer las exigencias de los lectores. Pero veamos ahora cada uno de los elementos por separado, de modo de contribuir a una mejor sintaxis de estos escaparates de la información.

Títulos

EN BUSCA DE SÍNTESIS, ACCION Y ORIGINALIDAD


La profesora María José Pou Amérigo asegura que los titulares “han constituido el primer acceso a la información y uno de los elementos fundamentales de las portadas de los diarios que desempeñan la función de reclamo para el lector a través de un resumen atractivo de los principales contenidos

Pou, docente del departamento de Periodismo de la Universidad Cardenal Herrera-CEU de Valencia, España, califica a los titulares como “el primer nivel de acceso a la información” y señala que su razón de ser es “la preocupación por la atención del lector, por captar su interés y facilitarle el acceso a la información”.

Lorenzo Gomis es aún más directo: “el titular es la noticia” afirma sin rodeos y exagera su afirmación explicando que sólo cuando se tiene el titular se tiene la noticia.

CÓMO TITULABA EL DIARIO RÍO NEGRO

“En la etapa que va desde 1980 hasta 1984, el diario Río Negro no prestaba demasiada atención a los elementos paratextuales de la noticia: los títulos, las fotos, los copetes, e incluso los “lides” de la información.
Por eso, se podía encontrar títulos redactados en estricto género seco y hasta era frecuente el uso de enclíticas como en todos los diarios de la época.

  • “Procúrase una obra social para empresarios cipoleños”
  • “Constrúyese un tanque de agua en Zapala”
  • “Formóse la corriente de opinión en cinco saltos”.

Otros títulos intentaban ser informativos aunque muchas veces no contenían la noticia, ni la información. Esto se puede observar en las noticias regionales como en las nacionales, títulos como éstos:

  • “Mensaje del presidente”.
  • “Grafigna viajó a Brasil en visita oficial”.
  • “Unión viajó anoche hacia General Alvear”
  • “Denuncia”
  • “Diplomáticos saludaron a ministros neuquinos”
  • “Regresó Costa Méndez”
  • “Saint Jean habló sobre desaparecidos”

Título y noticia. Esos eran los únicos elementos que contenían las páginas del diario Río Negro a principios de los ’80. No se usaban copetes, ni bajadas. Ni siquiera una volanta que echara un poco de luz sobre los temas a los que se refería la información. Esta costumbre, se repetía en todas las secciones, aun en internacionales y nacionales.
Recién a finales de la década, comienzan a aparecer algunos copetes de una línea y epígrafes con algo mas que redundancia. Pero las fotos siguieron siendo chicas, y las páginas farragosas”.

Del libro “Periodismo en la Patagonia, cambios en la estrategia escrita y visual del diario Río Negro, 1980/2000” de Juan Carlos Bergonzi y otros.
Gómez Mompart sostiene que “del estudio de las técnicas redaccionales modernas, en nuestro caso las referentes a la titulación, juntamente con la evolución de la prensa escrita y en relación también a la competencia que los medios audiovisuales suponen para aquella, se deduce la importancia que hoy en día tienen los titulares, más aún en sociedades donde la gran mayoría de personas se queja de la falta de tiempo para leer diarios. Cuando señalaba que los titulares forman el primer nivel informativo, me refería también a que a través de ellos debe poder leerse un periódico, o sea, aprehender la información más inmediata”.

Núñez Ladevéze agrega una consideración interesante para catalogar los titulares de acuerdo con el eje temporal. Distingue entre los titulares de informaciones nuevas, inesperadas, desconocidas por la gente, y los de hechos nuevos pero sobre temas ya conocidos.

En el primer caso, el periodista no debe dar por supuesto nada. Tiene que explicar más cosas. Requerirá un esfuerzo adicional por titular sobre el hecho nuevo, dando todos los elementos necesarios para contextualizarlo como corresponde y hacerlo comprensible para la gente.

En el caso de noticias sobre hechos conocidos, el periodista cuenta a su favor con el conocimiento previo de sus lectores sobre los hechos, personajes y situaciones que se narran.

Por ejemplo, puede poner en el título MPN y no Movimiento Popular Neuquino; Pechi en vez de Horacio Quiroga; Unter en vez de Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro; de Canje sin tener que explicar todo el proceso de refinanciación de la deuda externa con los acreedores privados, o de Cromañón sin abundar en los detalles de la tragedia. En este caso, corre con los supuestos y los códigos compartidos por la sociedad de lectores a su favor, y esto se refleja en una ventaja en la titulación.

COMO REDACTAR UN TITULO

“Los titulares se redactan de una manera directa, en estilo discretamente familiar y hablado, evitando decir lo que no ha pasado o no puede pasar, porque el lector carece de tiempo para enterarse de lo que es sólo una posibilidad o ni siquiera esto y los manuales recomiendan que se le d[e el titular redactado de forma positiva y afirmativa. Los titulares tienen a los sintético y expeditivo. Al lenguaje hablado en el que la conversación se produce. Los hechos que sucedieron y han sido recogidos puntualmente en el texto se proyectan así, por medio de los titulares en presente, ala conversación actual en la que los hechos se comentan”.

Lorenzo Gomis. Teoría del Periodismo. Cómo se forma el presente. Ariel. Barcelona, 1997.

El libro de estilo del diario Clarín sostiene que “un título debe enunciar claramente el hecho, aun en los casos de temas que son objeto de seguimiento durante determinados períodos. La claridad –dice Clarín- determina la calidad del título”.

El manual de Estilo y Ética Periodística del diario La Nación , opina que “un buen titular debe expresar el contenido del texto a que corresponde y atraer la atención del lector hacia su tema informando sintéticamente sobre el material que encabeza, sin exagerar el énfasis con que la parte noticiosa está concebida. Es preferible que los titulares lleven verbo y que éstos estén en tiempo presente y en forma afirmativa”.

Sintetizar la noticia
Podemos decir entonces que, en principio, el título debe sintetizar la idea fundamental de la nota. Por tratarse de la presentación del artículo, debe guardar la idea principal, la más importante, la que constituye el núcleo de la noticia en su más estricto sentido.

Es importante insistir en la idea de que el título no debe ser engañoso. Es decir, no debe intentar decir una cosa que luego no se encuentra en el cuerpo de la nota.

Esta es una tendencia que algunos medios de comunicación –radiales, escritos o televisivos- utilizan a menudo para captar al lector, reunir una mayor audiencia, produciendo un fuerte impacto. Sin embargo, no es mucho el camino que se recorre entre un título mentiroso y el resto de la información –que no dice nada de lo que señala el título- logrando como único resultado el descrédito del medio o el periodista.

Brevedad
Un título tiene que ser breve. En general, cada medio tiene reglas propias para los títulos. Algunos diarios prefieren que los títulos tengan una o dos líneas, pero no más de 30 caracteres; otros –como la tele- optan por títulos de una o dos palabras; algunas radios prefieren tres palabras: sujeto, verbo y predicado.

A pesar de las diferentes reglas –que tienen que ver con el tipo de medio de comunicación y con el tiempo que dedican a las noticias- lo que une a todos es la brevedad. Difícilmente un lector elija leer un título largo, porque pretende que se le sintetice lo más importante en pocas palabras. Por ejemplo:

No es lo mismo decir...
Que titular
Causó fuerte impacto la caída de la bolsa Se derrumbó la bolsa
Esperan que las pericias aclaren el crimen Harán pericias clave

Diarios como Clarín o La Nación buscan sin embargo títulos que impacten por el contenido de la información que incluyen, y poco les importa el largo. Incluso se atreven a poner en tapa titulares de hasta tres líneas, una vieja costumbre que pareció haberse perdido durante los 80 y los 90, y que vuelve ahora sin pedir permiso a nadie.

Núñez Ladevéze habla sobre el principio de economía del titular, como la exigencia del periodista de dar la máxima información con el mínimo de recursos lingüísticos. “Ya hemos dicho que los libros de estilo recomiendan que los títulos informativos no superen las diez palabras, aunque a la hora de la verdad suelen aproximarse o rebasar las quince. Lo importante no es el número de palabras, sino que éstas estén bien seleccionadas para ofrecer el máximo número de datos con la mínima redundancia”.

Acción
Los títulos deben dar idea de acción. Por eso es siempre recomendable incluir un verbo activo. Un verbo nos da la idea de una acción que se está desarrollando, se hizo o se hará. Si no se incluye, se deja al título en una especie de pasividad, que genera poca atracción para el lector.

Por ejemplo:

No es lo mismo decir...
Que titular
Asesino prófugo
Buscan a un asesino
Muerte accidental
Una mujer murió en un accidente
Reunión de productores
Los productores se reunirán hoy

Tiempo
En la prensa regional y nacional, existe bastante diversidad sobre el tiempo verbal utilizado para titular. Lorenzo Gomis recomienda la utilización del núcleo verbal y de los verbos en tiempo presente del indicativo para el caso de la prensa española.

Artículos
Existe una tendencia en algunos diarios latinoamericanos, a prescindir de los artículos en los títulos. Ámbito Financiero tiene esa costumbre y muchas veces La Mañana del Sur hace lo mismo. De este modo, encontramos algunos cabezales que dicen:

POLICIA BUSCA PROFUGOS

En vez de decir

LA POLICIA BUSCA A DOS PROFUGOS

Esta característica está prácticamente desterrada en la prensa Argentina, ya que se demostró que la falta de artículos genera alguna confusión en la lectura de los títulos.

Sostiene que el uso de los titulares con verbo y en tiempo presente se ha consolidado a lo largo del tiempo. Cita en su obra un estudio realizado por Carmen Salaun Sanchez sobre el diario El País de España. Allí se veía claramente que a partir de 1985 hubo un auge tanto de la utilización del núcleo verbal, como del tiempo presente en los titulares.

Señala Gomis que esta tendencia “contribuye a convertir a los lectores en un conjunto de lectura autónoma e independiente de los textos que condensan”. Y afirma que de este modo “el lector de titulares tiene una impresión más vívida y directa de la realidad que si leyera los textos enteros y el uso del presente influye en eso”.

Sin embargo, la tendencia de la mayoría de los diarios argentinos es utilizar el tiempo pasado en los titulares. Clarín, La Nación y Página 12 –los de mayor tirada nacional- optan por el pasado. Otros como Ámbito Financiero siguen la tradición ibérica y proponen títulos en presente del indicativo. A nivel local, tanto el Río Negro como La Mañana del Sur titulan en pasado.

Originalidad
Por último, un título tiene que ser original. Tan original y creativo, como la nota que nosotros escribimos. Sin este condimento, el lector puede optar por leer la misma crónica del mismo accidente que publica nuestro diario o radio competidora, solamente porque está mejor titulada.

Originalidad no significa apelar a recursos bajos, impactos innecesarios o más sangre de la que fluye en una noticia, sino de encontrar la mejor manera de decir las cosas. En este sentido, existen diarios como Página 12 que marcaron un antes y un después en la historia de los títulos del periodismo gráfico.

Pero también lo podemos encontrar en algunos programas informativos de radio (como Radio Mitre para “Mitre Informa Primero”) o de televisión (como los de TN).

Original es ser creativo, ingenioso y –por sobre todo- muy honesto a la hora de titular.

Cuando parecía todo perdido... SE CREO LA VOLANTA

Si ustedes hicieran una revisión de los diarios regionales y nacionales y buscaran cuáles títulos son originales, creativos, sintéticos y dinámicos, se encontrarán que la originalidad y la síntesis suelen ir bastante reñidas.

Es que o se dice en forma breve y directa lo que se informa, o se es original. Por momentos parece que se autoexcluyeran.

Justo cuando estábamos a punto de desesperarnos, los periodistas y editores inventaron la volanta. Es decir el texto breve que se presenta por arriba del título, y que sirve para descargar información, dejándole al título la originalidad y síntesis.

Esta fue de hecho la base del éxito de Página 12. A las pruebas nos remitimos:

Qué piensan Kirchner y Lavagna tras el cierre del canje

PARA ‘ELLOS’ QUE LO MIRAN POR TV

 

El gobierno seduce a los radicales para pelear Capital y Santa Fe

COMPALIGIONARIOS O CORREMPAÑEROS


Siendo una estrategia de éxito comprobado, esta cátedra propone fervientemente utilizarla. Tal vez no es necesario titular con el mismo desenfado que Página 12, pero aún en ese caso, descargar la noticia en la volanta permite mayor creatividad, mejor manejo del espacio y hasta sentar una posición en el título.

Copete
LO IMPORTANTE EN POCAS PALABRAS

El uso de las bajadas o copetes comenzó a extenderse en los años 80 en la prensa nacional y regional. Se trata de un recurso periodístico muy valioso para dar una síntesis más amplia de lo que dice el título. Esto permite ubicar al lector exactamente en el tema que se está tratando en la nota, darles los aspectos más importantes de esa información y sirve además como el gancho necesario para introducirlo dentro del texto de la noticia.

La bajada o copete tiene dos formas tradicionales:

  • de síntesis
  • de sumario

La bajada de síntesis está compuesta por dos o tres oraciones con una estructura gramatical muy sencilla. Como vemos en el ejemplo, la bajada ubica al lector sobre el hecho que se anuncia, lo enmarca en la etapa procesal que se está dirimiendo en la justicia y aventura que el fallo está cerca, algo que si bien sugiere en el título, no queda tan claro como en la bajada.

Regionales

Asalto al Tesoro: la causa carretea hacia la sentencia

Ayer se presentó ante la jueza García el diputado nacional Chironi, ministro de Gobierno al momento del hecho. Fue en el marco de la audiencia de conocimiento. El falló estaría cerca.

Veamos otro ejemplo de copete aún más breve pero igualmente efectivo.

Politicas

El oficialismo tiene su modelo de reforma política

La lista sábana será mucho más acotada. Se elimina el piso del 22% en los circuitos.


O más breves aun:

Regionales

Pichetto quiere una Universidad de Río Negro

Está dispuesto a llevarle la propuesta a Kirchner

Las bajadas de sumario, indican a través de viñetas los datos más importantes enumerando dos o tres aspectos. Son más usadas en las noticias de interés científico o económico. O cuando hay un despliegue importante de información, ya que así evitan un sumario largo.

Difunden las claves para detectar las inyecciones de hierro falsas

SEGUN LA ANMAT, LOS UNICOS CASOS DE INTOXICACION SE DIERON EN RIO NEGRO

  • Las cajas tienen las indicaciones en diferentes lugares
  • Las cunetas tienen rebarbas
  • El líquido es de distinto color
  • Hay diferencias en las ampollas

Como ya se indicó varias veces más arriba, el copete debe contener información diferente a la que ya aparece en el título y la volanta, de modo de aprovechar el espacio para que el lector tenga mucha información en un escaneo rápido por la página.

Epígrafes
COMPLEMENTO PARA LAS FOTOGRAFIAS

Cuando nuestro equipo de Cátedra realizó la investigación sobre la evolución del diario Río Negro desde los 80 hasta el inicio del nuevo siglo, desarrollamos ampliamente la teoría de que las fotografías son en sí un género periodístico propio.
Argüimos que se trata de herramientas que utiliza el periodista, a la hora de narrar un hecho determinado y que posee una gran variedad de formas para expresarse. “A través de su máquina de fotos el reportero gráfico tiene la posibilidad de narrar un hecho de diferentes formas (encuadres, iluminación, ángulos, perspectivas, entre otras), y que ellas dependerán también de los factores citados (el hecho, el lector, el contexto, tiempo, etc.)” decíamos. Y notábamos el hecho de que la fotografía no sólo es información, sino que además, puede considerarse que “opina”, con lo que estamos en condiciones de asegurar que se trata de un género periodístico más complejo.
De acuerdo con este concepto, vemos que el uso del epígrafe ya no debe seguir usándose como explicación de la fotografía. Visto desde otra óptica, podríamos decir que es como ponerle epígrafe a una nota. No tiene sentido, y su uso debe ser el de complementar o ubicar al lector en el contexto de la imagen y del paratexto, antes que insistir en lo que dice la foto.

El diario Página 12 hace doblete con los epígrafes: en una línea da la información que la foto no puede dar, por ejemplo el nombre de la persona que aparece si es que se trata de alguien desconocido o poco conocido, el lugar si no fácil de ubicar o el momento si hace falta. Y en la otra línea introduce una información complementaria, para jugar con el resto del paratexto.


Saiz: discurso entre bombos...

Roca se prepara para abrazar a Emanuel

(*) Fabián Bergero es Asistente de Docencia en Comunicación Social de UNCo. Colaborador permanente de Clarín para Rio Negro y Neuquén y editor periodístico del periódico (8300) de Neuquén. Es Técnico en Comunicación Socail por la UNCo.

Prohibida la reproducción total o parcial de este trabajo. Si quiere citarlo o establecer un enlace:
Fabián Bergero. "Cómo atrapar a un incauto lector". Red-accion, sitio web del Area Periodismo de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.
General Roca: Universidad Nacional del Comahue. Disponible en:
http://red-accion.uncoma.edu.ar/asignaturas/paratexto.htm