Otros teóricos

Inicio >> Teóricos > EL MUNDO DE POSGUERRA Capítulo 2

TEÓRICOS

EL MUNDO DE POSGUERRA
Economía, democracia y autoritarismo en América latina

Capítulo 2

Por Juan Carlos Bergonzi (*)

Este trabajo es el segundo de una serie de cuatro. Están destinados a los alumnos cursantes y libres de las asignaturas Actualidad Informativa II (Plan 342-95) y Redacción Periodística I y II. de la Tecnicatura en Comunicación, Orientación Periodismo y Licenciado en Comunicación Social. (Planes 343-95 y 173-03)
Tiene como propósito pedagógico brindar una aproximación teórica de los cambios ocurridos luego de la Segunda Guerra Mundial. Sus correlatos en América latina y, especialmente, en la vida institucional de la Argentina.
La citas bibliográficas y hemerográficas constituyen una razonable fuentes de consulta para ampliar la mirada sobre los temas planteados.

Indice:

1. Economía y democracia
2. Crisis del modelo en A.L.
3. La Trilateral Comission
4. Bibliografía y fuentes consultadas


1. La economía y democracia
Es en los años 1974 y 1975 cuando comienza a observarse el fin del clima de distensión y la irrupción de una vasta crisis económica que viene precedida por la del petróleo, en 1973. Afectará las relaciones internacionales y profundizará los movimientos democráticos en algunos países y golpes de Estado cruentos e incruentos con la imposición de gobiernos cívico- militares autoritarios.
Entre 1973 y 1976 se van a operar cambios que, a lo largo del siguiente cuarto del siglo, serán decisivos para las sociedades locales donde ocurrieron. El comienzo de los últimos veinticinco años del siglo XX traerá novedades complejas para la coyuntura mundial en virtud de estar en proceso un nuevo orden económico y político mundial. La reciprocidad tanto política como económica se verá afectada por la crisis mundial del capitalismo que ya había evidenciado síntomas en 1967. El orden económico surgido en Bretton-Woods, en 1944, con sus regulaciones del crecimiento capitalista había llegado a su fin. 1973 será un año clave. Cuando el presidente estadounidense Richard Nixon anuló, en 1971, la convertibilidad del dólar en oro ocasionó el derrumbe del sistema monetario internacional que, a través de las instituciones correspondientes, era la base de sustentación de los acuerdos económicos entre los países del mundo. La caducidad de los pactos suscriptos en Bretton-Woods y la inoperancia del Fondo Monetario Internacional (FMI) para regular algunos tipos de cambios, son ejemplos determinantes que operarán sobre sistema capitalista que hasta 1967 registraba los niveles de crecimiento más elevados de su historia. Un ciclo favorable que precedió a una de sus crisis más agudas desde el crac financiero de los años 1929-30.
La década de 1970, ofrece para el mundo intelectual de la época, en el contexto de los cambios culturales, la posibilidad de pensar que la fortaleza del complejo militar-industrial de EE. UU de América comenzaba un proceso de pérdida de predominio en la economía mundial frente a competidores más inmediatos como algunos miembros de la Comunidad Europea. En esta región del mundo se produce una dinamización de la economía; otro tanto sucederá en el Japón.
En los EE.UU. las tasas de acumulación internas son decrecientes y menores los niveles de productividad unidos a un proceso inflacionario. La devaluación de la libra esterlina en 1967, medida originada fundamentalmente por la crisis norteamericana de los años citados es parte de un fenómeno que unido al desarrollo de los países mas avanzados de Europa configuran un escenario de crisis del capitalismo. No obstante se produce en el periodo 1972 y 1973 una recuperación coyuntural que favorece niveles aceptables de inflación y desempleo.
La subida de los precios del petróleo será un hecho de gran importancia que tendrá lugar en los años 1973 y parte de 1974. El alza cambiará las relaciones económicas externas de todos los Estados.
Desde la Segunda Guerra Mundial el petróleo se había convertido en la principal fuente energética para el desarrollo industrial de la mayoría de los países. Considerado como la fuente de recursos para la producción energética más barata en relación con otros productos y de costes de transporte razonables se fue convirtiendo en el sustento principal para el montaje de la estructura industrial de los estados capitalistas.
El bajo coste del petróleo tiene su explicación en la capacidad de control de las grandes empresas transnacionales; en la producción, refinanciación, transporte y comercialización de este recurso. La fijación de los precios decididamente favorables para los países capitalistas consumidores demostraba que, mientras las grandes cuencas petrolíferas estaban asentadas (y lo están a principios del siglo XXI) en las áreas menos desarrolladas del planeta, Oriente Medio, Africa, América Latina, su utilización, con precios reducidos, se hacía en los países más industrializados de Europa Occidental y Japón. Cuando el petróleo cuadruplica su precio en dos años, las repercusiones en las economías desarrolladas y en proceso de alcanzar esa categoría serán enormes y redundará, como en el caso de América Latina, la propia estabilidad política institucional.
“Ello afectará el nivel general de precios, la producción, el empleo, el consumo, modificándose sustancialmente las balanzas de pago de los países consumidores y exportadores... En 1974 y durante el primer semestre de 1975, se asiste en los países desarrollados a recesión más profunda ocurrida desde la Segunda Guerra Mundial, cuyos efectos más importantes fueron la caída de la producción, un incremento del nivel de desempleo y unas tasas de inflación nunca alcanzados hasta aquellos años”.

2. Crisis del modelo económico en A.L.

En América Latina el deterioro de los términos del intercambio y la inflación producto de la crisis global, puso de manifiesto el agotamiento de un modelo de desarrollo posterior a 1945. Para Castells, la imposibilidad de encontrar un camino de crecimiento y desarrollo tiene orígenes claros desde el punto de vista temporal y modélico. “A grandes rasgos, se puede decir que América Latina ha luchado en el medio siglo posterior a la Segunda Guerra Mundial para hacer la transición entre tres modelos de desarrollo distintos, si bien sobrepuestos. El primero se basaba en la exportación de materias primas y productos agrícolas, dentro del modelo tradicional del intercambio desigual, canjeando productos por artículos manufacturados y conocimientos técnicos especializados de las regiones más avanzadas del mundo. El segundo modelo se basaba en la industrialización a partir de la sustitución de importaciones (...) el tercero en una estrategia de desarrollo hacia fuera, utilizando las ventajas comparativas de costes para obtener cuotas en el mercado global, tratando de imitar el próspero camino de países asiáticos de reciente industrialización”.
Castells interpreta que los modelos son no secuenciales sino sobrepuestos y que su fracaso se debe a una sumatoria de combinaciones de efectos que van desde las transformaciones ocurridas en la economía <informacional/global> y la falta de talento institucional de la gran mayoría de las naciones latinoamericanas para afrontar y adaptarse a los cambios que se producían en la sociedad mundial. En esta dirección del análisis Castells exculpa la “teoría de la dependencia” que desempeñó un papel decisivo en el estudio del desarrollo con un marcado reduccionismo para justificar la imposibilidad de crecimiento de los países subdesarrollados en causas de dominación extranjera. Esta teoría y sus postulados, que consistían en simplificar temas y problemas en relación con el atraso en el desarrollo económico y social a factores supranacionales fue el sostén ideológico de grandes fuerzas políticas en América Latina y, en la Argentina de 1960 y 1970 para interpretar la realidad estructural del país. Esto ocurrió hasta la toma del poder por las Fuerzas Armadas en marzo de 1976.
Los modelos económicos en América Latina van desde el agotamiento por la transformación estructural del comercio y la producción mundiales, seguido del intento de industrialización con la substitución de importaciones con resultados alentadores al comienzo pero con decaimiento posterior por el deterioro de los términos del intercambio y la generación de inflación. “El PIB para el conjunto de la región creció a una tasa media anual del 5,3 por 100 en 1950 y del 6, 2 por 100 entre 1965-1974. El crecimiento anual medio de las exportaciones industriales en 1970-80 fue de un 11,9 por 100 inferior pero no muy alejado del 15, 95 por 100 de los cuatro tigres asiáticos en el mismo período (...) El declive del modelo de exportación de productos básicos con excepción de los países productores de petróleo, redujo las reservas gubernamentales de las que dependía la economía para sus importaciones (...) Las crisis petroleras (1974,1979) forzaron a un realineamiento del sector externo. Erosionada por una inflación galopante, la demanda interna comenzó a caer, menguado la base como una estrategia de acumulación. Las tensiones sociales resultantes pusieron término a las alianzas (...) y abrieron paso a una variedad de regímenes militares que introdujeron las más de las veces, una extendida corrupción e ineficacia además de la represión y desigualdad social”.
El desarrollo económico señalado como segundo y tercer modelo acarreó una política monetaria con un creciente endeudamiento externo que los países de América Latina no pueden resolver por el volumen de las deudas y las exigencias de los organismos de crédito. La crisis global del sistema económico capitalista produjo manifestaciones con cierta similitud en sus efectos en esa región del mundo que se extiende desde México hasta Argentina y Chile.
Ellas fueron: a. Desaceleración e inestabilidad del crecimiento económico, b. Crecimiento de los niveles inflacionarios, incluso con hiperinflación, decididamente desestabilizantes en lo institucional, c. Estancamiento de la producción de alimentos y escasez en la distribución del mercado interno; fuerte proceso de trasnacionalización de empresas, especialmente las relacionadas con la agroindustria, c. Reducción del poder adquisitivo de los salarios, d. Profundos desajustes financieros, con flotación de los tipos de cambio, severas devaluaciones, envío de dinero al exterior por parte de las oligarquías locales, alzas desmesuradas en las tasas de interés, expansión incontrolada de la oferta monetaria y pérdida del poder adquisitivo de las reservas de divisas e. Inestabilidad de los precios de exportación de las materias primas (...) dificultad de aumentar las exportaciones (...) grandes déficits comerciales y de cuenta corriente, f. Crecimiento acelerado de la deuda externa, cuyo pago de los servicios sustrae anualmente enormes cantidades que pueden utilizarse en actividades productivas o satisfacción de necesidades sociales, g. Insuficiencia de la cooperación internacional (...) sólo el 0, 3 por 100 del PNB cuando la propuesta de las Naciones Unidas es de 0, 7 por 100”.
La década de 1970 ofrecerá el marco apropiado para la desestabilización institucional y política de la región latinoamericana. Los gobiernos elegidos en el contexto de democracias débiles serán derrocados y sustituidos por gobiernos autoritarios. Este proceso de cambio hacia la conformación de gobiernos dictatoriales puede tomarse como la consecuencia del descontento popular y la crisis propia de los países dentro de los efectos de la crisis del capitalismo mundial La pregunta es si, de acuerdo con la teoría de Huntington y las olas democráticas, las dictaduras no fueron, tal vez, la ultima antesala de una ola que iba a cubrir de democracia a todo el subcontinente. Creemos que así fue en virtud de los procesos de democratización iniciados en Ecuador (1977), Bolivia (1978), Brasil (1974) y Argentina (1973).
En esta misma dirección de análisis debe considerarse la formación, en 1973, de la Comisión Trilateral (The Trilateral Comission) que, como señala Noam Chomsky debía “enfrentarse con los problemas de fragmentación que aparecían dentro del primer mundo del capitalismo industrial”. La Comisión, integrada por Estados Unidos de América, Europa Occidental y Japón, pero con fuerte preeminencia del primero, tendrá propuestas encontradas con la conducción política del presidente Nixon. La preocupación del stablishment liberal por los hechos durante el gobierno y como éste se transforma en blanco de las iras de estudiantes, intelectuales radicales por el desastre en Vietnam, la crisis de Watergate, la intervención de la CIA en el extranjero, dejan en una posición incómoda y debilitada a Nixon.
Se cuestiona también una política económica basada en el nacionalismo y el proteccionismo que provoca situaciones de tensión entre Estados Unidos y sus aliados en Europa y Japón. Las compañías multinacionales observarán con preocupación que la libre circulación mundial de capital y productos se puede ver seriamente afectada por las decisiones del la Casa Blanca.

3. La Trilateral Comission

¿Cómo surge la Comisión Trilateral y por qué necesidades?. David Rockefeller, miembro de un imperio familiar que lleva su nombre, era por entonces presiente del Chase Manhattan Bank. A partir de lecturas de trabajos de pensadores, o think tanks, entre ellos Zbigniew Brzezinski, y de la misma observación de la realidad política de su país, decide fundar y patrocinar la Comisión. Se integrará con intelectuales distinguidos, aceptados por el stablishment y altos funcionarios de la administración. También participarán destacados intelectuales, funcionarios y ministros de Europa y Japón.
El mantenimiento de la hegemonía norteamericana, con cierta declinación luego de los primeros treinta años de la Segunda Guerra Mundial necesitará de socios y estos serán los países de Europa Occidental y Japón.
La crisis del capitalismo de esos años, más la política proteccionista de Nixon impulsa un renovado concepto de la expansión entre los principales actores de la sociedad industrial. En medio de esas líneas de acción del capitalismo internacional, los países de América Latina no pueden sustraerse a los nuevos aires y a la reorientación de la política exterior de Estados Unidos de América. La Comisión Trilateral. Entre los asuntos que incluye la Comisión están los derechos humanos, aspecto que durante el mandato Carter tendrá resonancia en el contexto de la dictadura Argentina a través de la actuación de la Secretaria de Estado en la persona de Patrice Derian que visitó Buenos Aires en 1978 y se entrevistó con la Junta Militar encabezada por Videla. Otros organismos como Amnesty International fueron, también, actores en ese mismo campo. Estas acciones sobre derechos humanos en la dictadura argentina, podrían interpretarse como resultantes de la preocupación de la Comisión Trilateral, pero más aún por el pensamiento de Carter en este campo.
La Comisión Trilateral surge del análisis y reflexión sobre el futuro de la economía y las bases para iniciar un camino de sustitución de una política por otra más acorde con un mundo que no era, por entonces, tan encorsetado en la bipolaridad o bloques hegemónicos. Al respecto, Santiago Ramentol en un artículo de una publicación trimestral de 1979 juzga a la Comisión como una solución de recambio, del capitalismo, para asegurar el futuro y la caracteriza como un intento de brindar soluciones racionales a la sociedad industrial avanzada en la cual los poderes económicos deberán superar las fronteras nacionales.
En su análisis, Ramentol, cita al economista inglés Keynes y sus soluciones al capitalismo liberal clásico surgidas de su libro difundido en 1936, The General Theory of Employment, Interest and Money. Describe a continuación el contexto surgido de la división en dos bloques después de la conclusión de la Segunda Guerra Mundial y la etapa de bienestar hasta fines de 1973; la confirmación de Estados Unidos de América como potencia predominante occidental, la pérdida de protagonismo de Europa como centro internacional, el dirigismo económico de los países del Este y cita también como un fenómeno significativo la presencia creciente de las compañías multinacionales.
Ramentol recuerda que la crisis del modelo económico es coincidente con la administración de Nixon y la presencia de Kissinger en la escena internacional. “El plantejament d´aquests dos personatges i dels seus equips respectius coincidien perfectament amb una realitat política i econòmica que aleshores començava la seva llarga agonia (...) es van produir diversos fets que, a poc a poc demostraren que el capitalisme d´arrels keynesianes ja no era la vareta màgica que els especialistes necessitaven per a rresoldre els problems econòmics”.
A continuación explica los hechos definitorios del cuadro general del capitalismo, especialmente la crisis del petróleo en 1973 y la crisis del dólar como vehículo monetario más sólido a nivel internacional, la crisis del neocolonialismo, retirada de Vietnam y el patrocinio de Washington a las dictaduras en América Latina. Sostiene que el caso Watergate y sus consecuencias serán, de alguna manera la señal del comienzo del fin de una forma de gobierno en los Estados Unidos de América.
Ramentol relaciona el fracaso de la “Nueva Política Económica” de Nixon basada en la suspensión de la convertibilidad del dólar, las políticas proteccionistas y la escasa posibilidad de expansión de las compañías transnacionales con las campañas de los medios más importantes de comunicación contra la administración del presidente Nixon.
La perspectiva de la influyente Comisión Trilateral en el recambio del modelo capitalista postindustrial es ideológica y plasma el punto de vista transnacional en la empresa multinacional y (...) “els fins de la Trilateral no van pas trigar a convertir-se en un programa de govern amb l´accés del trilateralista Carter a la Casa Blanca (...)
Tot aquest programa econòmic té també la seva traducció política que Z. Brzezinski s´ carrega de desenvolupar: susbstitució de les dictadures per les <democràcies governables>; recuperació de la defensa dels <drets humns>, taló de Aquil.les dels països de l´Est; promoció dels partits moderats de >centre> i control de la informació i la cultura”
En el campo de los acontecimientos europeos, no se puede dejar de ponderar la influencia de los procesos de ingreso a la democracia de España, Portugal, Grecia, fundamentalmente de la primera, fue decisiva y la apertura hacia gobiernos elegidos por conducto electoral, inauguró un a etapa de convivencia no excluida de fragilidad y de inquietudes sociales debido al deterioro de las economías y la baja de la calidad de vida de los habitantes.
No obstante, los efectos tanto de la política de la Comisión Trilateral como de las referencias europeas de cambios democráticos, dentro del período comprendido entre 1970 y 1980, no serán todo lo esperables en avances institucionales.
Varios países fueron conducidos por gobiernos dictatoriales: la Argentina entre 1976-1983 y Chile (1973-1987) este último Estado del cono sur ha de ingresar a la ola democrática de fines del siglo XX. Estos últimos autoritarismos, en Argentina y Chile, estuvieron precedidas de gobiernos elegidos democráticamente.
El 25 de mayo de 1973, la República Argentina, luego de una dictadura de siete años, retornaba al sistema democrático. El presidente Héctor Cámpora debía gobernar por el lapso constitucional de cuatro años. Su gestión presidencial quedó reducida a menos de cincuenta días. El regreso definitivo de Juan Domingo Perón a la Argentina provocó su renuncia para dar paso a elecciones que dieron finalmente la presidencia al líder derrocado en 1955.


4. Bibliografía y fuentes consultadas:

CALVEZ, Jean-Yvez, (1992) El Tercer Mundo. Todo un mundo dentro del mundo. Bilbao, Ediciones mensajero.

CASTELLS, Manuel (1996) La era de la información. Economía, Sociedad y Cultura. Vol.1 Madrid, Alianza Editorial

CHOMSKY, Noam(1982) La segunda Guerra Fría, Barcelona, Grupo Editorial Grijalbo

El PAIS, . Madrid, España 18 de marzo de 1999.

FRAGA, Rosendo (1988) Ejército: del escarnio al poder, Buenos Aires, Planeta

HUNTINGTON, Samuel P. La tercera ola. La democratización a finales del siglo XX. Barcelona-Buenos Aires, Paidós Estado y Sociedad.

MUCHNIK, Daniel (1998) Argentina Modelo. De la furia a la resignación. Buenos Aires, Ediciones Manantial SRL.

RAMENTOL , Santiago “Comissió Trilateral: Bases econòmiques. Una solució de recanvi per a assegurar el futur” Agermanament. Revista de política internacional al servei dels pobles oprimits, Barcelona, nº 152 juliol-agost-set 1979, p.38-40

TALAVERA DENIZ, Pedro (1985) Economía mundial y subdesarrollo. Barcelona, Editorial Hacer

BONASSO, Miguel (1997) El presidente que no fue. Los archivos ocultos del peronismo.. Buenos Aires Planeta. Espejo de la Argentina

*Periodista. Profesor e investigador en Comunicación Social. Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Universidad Nacional del Comahue.

Prohibida la reproducción total o parcial de este trabajo. Si quiere citarlo o establecer un enlace:
Juan Carlos Bergonzi. "El mundo de Posguerra". Red-accion, sitio web del Area Periodismo de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.
General Roca: Universidad Nacional del Comahue. Disponible en:
(Capítulo 1) http://red-accion.uncoma.edu.ar/asignaturas/mundoposguerra1.htm
(Capítulo 2) http://red-accion.uncoma.edu.ar/asignaturas/mundoposguerra2.htm

(Capítulo 3) http://red-accion.uncoma.edu.ar/asignaturas/mundoposguerra3.htm
(Capítulo 4) http://red-accion.uncoma.edu.ar/asignaturas/mundoposguerra4.htm