Otros teóricos

Inicio >> Teóricos > La Entrevista Periodística

TEÓRICOS

La Patagonia en la Agenda de los Medios

Por María Teresa Bernardi

El papel de los medios en el establecimiento de las agendas y en la construcción de los imaginarios sociales es insoslayable. Pero a partir de los procesos de globalización y la articulación global/ local/ regional  las agendas se vuelven globales y los imaginarios que subyacen en ellas también.

Desde el análisis que la hipótesis de la Agenda Setting plantea sobre la recepción sabemos que los medios, al describir y precisar la realidad, presentan al público una lista de temas sobre los cuales deberían tener una opinión. Así, la selección de algunas noticias en detrimento de otras, determina una agenda que marca la discusión pública del día. Y, la inclusión o no de ciertas informaciones, o aspectos de ellas,  van a configurar una imagen mediática de los hechos  que no siempre coincide con  la agenda del público.

Es así, que la actualidad informativa, no se nutre solamente de las noticias que los medios proponen, según sus criterios de noticiabilidad [1] , sino, también,  a través de las agendas de las instituciones y de la experiencia directa (Ford,1999).

Señala Ford, que dada la globalización entendida como la presencia de procesos, pero también de problemas similares en diversos lugares (países, regiones, municipios), nuestra información práctica sobre el mundo, local y global a la vez, se realiza a través de estructuras simbólicas y de los nuevos o viejos soportes de la comunicación y la información. Es decir, tanto los programas de entretenimiento como los de información, noticieros y  documentales, inciden en cómo el público piensa sobre el mundo real.

Las ideas que los públicos se forman sobre acontecimientos y situaciones a las que no pueden acceder con sus sentidos está fuertemente determinada por la presencia de los medios y sus discursos.

 

El Desprendimiento Regional

En los últimos años, la discusión sobre el alcance de lo global puso de manifiesto otras variables como la revaloración de lo local y lo regional. La expansión de los intereses económicos, de la tecnología y la apuesta a lo regional, en cuanto al desarrollo de estrategias económicas y culturales para insertarse en la sociedad global, reducen el protagonismo del Estado Nación como unificador fundamental de la política.

Este fenómeno que algunos llaman glocalización describe el afianzamiento de las regiones como poblaciones que comparten territorios, intereses comerciales, patrones culturales y se relacionan entre sí para formalizar intercambios con otras localidades de otros países. Pero, la glocalización también se corresponde con la segmentación.  No se interligan ciudades enteras sino apenas determinadas zonas tratando de formar redes de puntos estratégicos donde se emplazan las empresas (Arantes,1999).

Aparece también cierta dualidad en las ciudades, una parte de ellas se vende y otra se esconde y se abandona. Canclini (1999) las señala como centros regionales emergentes, donde los nodos de gestión de servicios coexisten con la pobreza, el desempleo y la inseguridad. Esta segmentación también afecta a la Nación, concepto que ya no alcanza para explicar la pertenencia a un territorio o a una historia política.

Podemos ver un ejemplo claro en las ciudades de la Patagonia que han conseguido despegarse, no solo de la nación, sino también de la provincia de la que dependen: ¿quién recuerda en qué provincia está Bariloche?. 

Es decir, la aparición de la región como sector que puede desarrollarse y conectarse a otros, independientemente de la Nación, provoca una nueva manera de pensar el espacio y el territorio. Esta reestructuración también trae aparejado cambios en el concepto de identidad que ya no está marcado solo por los lazos que nos unen a un  lugar sino, como lo plantea Canclini (1995), por las afinidades, gustos, consumos y hábitos que propician la aparición de comunidades internacionales de consumidores. Por ejemplo, sectores hegemónicos de un país pueden tener más afinidad, en cuanto a consumos y preferencias, con grupos similares de otros países que con los de las clases subalternas de su país.

Veremos, en la Patagonia, que el uso diferenciado del espacio marca rutas de acceso permitido o restringido según intereses, situación económica o posición social. Porciones del territorio que se destinan con exclusividad a sectores de alto poder adquisitivo mientras que los propios habitantes del lugar tienen un acceso limitado.

La Patagonia, los Medios  y sus Imaginarios

Decíamos que los medios juegan un rol fundamental en el establecimiento de las agendas y en la construcción de imaginarios sociales. Los imaginarios son las representaciones, mitos, memorias, arquetipos, que una sociedad o comunidad tiene de sí misma o de otras. A través del imaginario social una comunidad designa su identidad, marca la distribución de papeles y los roles sociales, expresa e impone ciertas creencias. Esa identidad colectiva marca un territorio y define las relaciones con los otros.(Baczko, 1991)

Los imaginarios que circulan sobre la Patagonia han sido con frecuencia producto de los medios pero también del boca a boca. Las ciudades de la patagonia fueron receptoras de migraciones internas [2] que venían alentadas por las posibilidades de trabajo y vivienda o por exilios que los vaivenes políticos del país propiciaban. Poblar la Patagonia equivalía al viejo lema Hacer la América.

Así, se detectan en los imaginarios en torno a la Patagonia la aventura, el progreso, el trabajo duro, pero bien recompensado, el contacto con la naturaleza y la vida sana, las posibilidades de desarrollo individual y la seguridad. Las miradas negativas que pudieran aparecer como las grandes distancias, la soledad, las inclemencias climáticas,  el atraso en las poblaciones del interior en comparación con las ciudades más pobladas son minimizadas con la idea de progreso económico y de realización personal.

En comparación con los imaginarios que circulan del Norte o Noroeste argentino las diferencias son enormes. Niños desnutridos, pobreza, gobernadores que se perpetúan en el poder, diferencias sociales extremas son algunas de las ideas que suelen asociarse a aquellas provincias. Y en ambos casos, Patagonia  y  norte, los medios han contribuido en forma eficaz en la construcción de esos imaginarios. Sino recordemos las apariciones mediáticas de las provincias del Norte, la cantidad de noticias y programas especiales en la televisión sobre los piquetes de General Mosconi, los niños que murieron de hambre en Tucumán, el poder del Juarismo en Santiago del Estero y el paradigmático caso María Soledad en Catamarca.

El Aporte de los Medios

Si hacemos un recorrido fugaz por las páginas de los diarios online nacionales, Clarín y La Nación, sobre la Patagonia veremos que la mayoría de las noticias se relacionan con el turismo aventura, los dinosaurios, la pesca deportiva o la gastronomía. Las secciones donde aparecen  con frecuencia notas sobre la región son: turismo, economía,  sociedad y cultura. 

Los medios regionales, Río Negro y La Mañana de Neuquén, mantienen una postura similar en cuanto a los imaginarios, aunque el concepto de Patagonia aparece relacionado con la producción y su promoción en las secciones de política y economía.   

No encontramos relaciones mediáticas entre conflictos y crímenes con el concepto de Patagonia. A pesar de que hubo y hay allí situaciones de malestar social que dieron origen, por ejemplo, a la protesta piquetera de Cutral Co, cortes en los puentes que unen Río Negro y Neuquén o la toma de la fábrica Zanón por parte de sus trabajadores. También los triples crímenes de Cipolletti o el triple crimen de Barrio Valentina en Neuquén, por citar algunos ejemplos.

La imagen que los medios reproducen de la Patagonia ha logrado separarse de los imaginarios que circulan sobre las provincias y algunas ciudades que la conforman y mantener una identidad propia.  Esta identidad autónoma está incluida también en las agendas globales ya que desde hace unos años la Patagonia es señalada internacionalmente como un lugar de gran belleza natural, centro de skí, gastronomía y pesca, reserva de agua dulce o, como según publicaron medios extranjeros, la posibilidad de usar sus tierras para cancelar parte de la deuda externa [3] .

 

La marca Patagonia

Al ingresar en las agendas globales, la Patagonia, se convierte en una marca que se vende sola en otros mercados, de allí el apuro por incluir su nombre en los productos que se exportan. Vinos, frutas, jabones, miel, artesanías, ropa, restaurantes, hoteles, todos conocen bien los imaginarios que se proyectan a partir de la marca. Solo algunos de ellos son la elaboración artesanal de productos, lo ecológico, lo no contaminado, las artesanías mapuches y los dinosaurios gigantes, en una combinación exótica de lo prehistórico con el futuro. Señala Ford (1999) que los temas globales ingresan en el imaginario social y la opinión pública no sólo a través de las formas clásicas de la información, sino por un abanico de géneros y formatos que se expande por toda la industria cultural, incluyendo en ello sus desarrollos ciberculturales e informáticos junto a los medios convencionales.

La marca Patagonia circula en las agendas globales de manera independiente de las provincias que la componen incluso del país al que pertenece. Y esta característica no es sostenida solo por los medios, sino también por los sectores que apuntan, desde lo económico, a un  nuevo concepto de desarrollo regional que busca una inserción cada vez más global.

Conclusiones inconclusas

La primera impresión que surge de la comparación de las distintas ideas que los medios reproducen es que habría dos patagonias, una ligada a la idea de placer, bienestar, progreso, que circula en las agendas extrarregionales. Y otra, regional, desacralizada, que se refugia en el interior de cada una de las provincias, ciudades o barrios y que la muestra como cualquier otra región del país, con sus delitos y desigualdades sociales. Una mirada macro que resalta solo lo positivo y otra, micro que muestra una realidad más parecida a las de muchas provincias argentinas. En comparación con lo que pasa en la Región Norte los medios nacionales también publican aspectos positivos como el paisaje, las comidas típicas, el folklore y los poetas populares. Pero a diferencia de lo que pasa con la patagonia, en ese imaginario coexisten ambas ideas, la pobreza y la exclusión  y lo pintoresco del paisaje y su gente.

La  idea de Patagonia que se fue imponiendo con su  ingreso en las agendas globales pudo haber comenzado con la publicidad referida al turismo. Pero luego, se fue consolidado, a medida que se fue ampliando la información sobre ella por distintos medios y soportes, desde el boca a boca hasta la red.  A la vez, también fue creciendo la idea global de un mundo menos seguro, con más desocupación y menos futuro. En ese cruce de información, que viaja por múltiples vías, tradicionales o no, aparece la Patagonia como un lugar en el mundo en el que todavía se puede proyectar y construir.-

Bibliografía:

Arantes, Antonio (1999), Desigualdad y diferencia. Cultura y Ciudadanía en tiempos de globalización. En La Dinámica Global/Local, Buenos Aires, La Crujía.

Baczko, Bronislav (1991), Los imaginarios sociales, Buenos Aires: Nueva Visión.

Ford, Anibal (1999), La marca de la bestia. Buenos Aires, Grupo Editorial Norma.

García Canclini, Néstor (1995), Consumidores y ciudadanos. México, Grijalbo

García Canclini, Néstor (1999), La Globalización Imaginada. Buenos Aires, Paidos.

Grillo, Oscar (1999), La insoportable levedad de lo local. En La Dinámica Global/Local. Buenos Aires, La Crujía

Gorosito Kramer, Ana María (1997) Identidad Cultura y Nacionalidad. En Globalización e Identidad Cultural. Ediciones Ciccus

Mattelart, Armand , Utopía y realidades del vínculo global. Para una crítica al Tecnoglobalismo. Revista Diálogos de la Comunicación.

Ortiz, Renato (1997), Mundialización y Cultura. Sao Paulo, Editorial Brasiliense



[1] Proceso por el cual los medios jerarquizan y clasifican la información.

[2] Migraciones Internas: Una región con mejor calidad de vida . La Patagonia, el lugar elegido por los argentinos que migran. Nota publicada por el diario Clarín en la sección Sociedad, el viernes 12 de setiembre de 2003

[3] Francia debate cesión de tierras patagónicas. Liberation denunció que el país podría pagar deuda con territorio. Nota periodística publicada por el diario Río Negro el domingo 9 de marzo de2003

Prohibida la reproducción total o parcial de este trabajo. Si quiere citarlo o establecer un enlace:
Por Fabián Bergero y María Teresa Bernardi. "LA Entrevista Periodística". Red-accion, sitio web del Area Periodismo de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.
General Roca: Universidad Nacional del Comahue. Disponible en:
http://red-accion.uncoma.edu.ar/asignaturas/lapatagonia
.htm