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TEÓRICOS

La entrevista

Periodística

Por Fabián Bergero

Resulta complejo rastrear los antecedentes de la entrevista como género periodístico. El único dato conocido es del que da cuenta el Manual de Estilo y Etica Periodística del diario La Nación [1] , que le atribuye a Horace Greesley el primer original de esta variedad profesional. Se trata de una entrevista realizada el 20 de agosto de 1859 al líder mormón Brighman Young, para el diario New York Times.

Según La Nación, la finalidad de la entrevista es "enterarse por boca autorizada de noticias referentes a un tema específico; revelar el carácter o las ideas de alguna persona distinguida sobre asuntos de su especialidad, o bien la de requerir impresiones personales, a un individuo o a varios, acerca de sucesos de actualidad".

Jorge Halperín [2] sostiene que la entrevista "es la más pública de las conversaciones privadas". En su libro "La entrevista periodística", Halperín dice que la entrevista funciona con las reglas del diálogo privado (proximidad, intercambio, exposición discursiva con interrupciones, un tono marcado por la espontaneidad, presencia de lo personal y atmósfera de intimidad), pero que sin embargo está construida para el ámbito de lo público.

"El sujeto entrevistado dice- sabe que se expone a la opinión de la gente. Por otra parte, no es un diálogo libre con dos sujetos. Es una conversación radial, o sea centrada en uno de los interlocutores, y en la que uno tiene el derecho de preguntar y el otro el de ser escuchado".

Afirma que la entrevista periodística es un intercambio entre dos personas físicas y unas cuantas instituciones que condicionan subjetivamente la conversación. El entrevistado dice- habla para el periodista, pero también está pensando en su ambiente, sus colegas, en el modo como juzgarán sus declaraciones la gente que influye en su actividad y en su vida, y el público en general.

Montsé Quesada [3] , explica que "entrevista" deriva de la palabra francesa "entrevoir",

que significa verse el uno al otro, y distingue claramente la periodística de la creación. Y Manuel del Arco la define como "una  conversación llevada a la letra impresa".

José Acosta Montoro [4] la define como "el método mediante el cual un profesional de la información entra en contacto con un personaje público, del que se ha propuesto un interés periodístico, ya sea por sus declaraciones, su cargo o su personalidad."

El eje en el entrevistado

José Luis Martínez Albertos [5] considera a la entrevista como una modalidad particular del reportaje que Carl Warren denomina "Reportaje de citas"- y dice que se trata de una de las manifestaciones periodísticas de mayor aceptación popular. "El aspecto positivo de esta modalidad de reportaje dice Albertos- radica en que posee una apariencia de calor humano propio, nacido de la sensación de inmediatez que se establece a través del recurso de las, en principio, propias y personales palabras del entrevistado".

Por otra parte dice que la prensa escrita intenta competir mediante las entrevistas con "la impresión de contacto directo que el receptor de los mass media tiene a través de la TV, la radio o incluso el cine informativo", aunque hay que tener en cuenta que estas consideraciones fueron hechas al momento de publicar su obra, en 1976. Desde entonces, los desarrollos tecnológicos de la televisión, la radio e incluso la aparición de un nuevo medio como lo es Internet, dejan algunas dudas al respecto.

El Manuel de Estilo del diario Clarín [6] , la considera como "un texto cuya finalidad es dar a conocer los testimonios, opiniones o ideas de un determinado personaje". Dice que el diálogo entre el periodista y el entrevistado se reproduce en forma de preguntas y respuestas.

Afirma que el interés de una entrevista reside "en la posibilidad de obtener información personal del entrevistado (sobre su persona, un tema que conoce o un acontecimiento que protagonizó) a la que resulta difícil acceder por otros medios".

Y señala que el objetivo es dar a conocer las opiniones de la persona entrevistada pero no del entrevistador.

Tipos

Quesada distingue la entrevista informativa de la de creación. Con respecto a la primera, dice que "se reduce a formular preguntas que justifican una respuestas", y que se centra en declaraciones de funcionarios y personajes públicos, de modo que "muere cuando el tema deja de tener actualidad".

Sostiene que la entrevista informativa es fría, porque posee un contenido "calculado y concreto", y no proporciona vínculos con el lector. Dice que está desprovista de adjetivación y llena de "superficialidades descriptivas". Explica que utiliza un lenguaje objetivo: "no hay interpretación de los hechos. Es una descripción subjetivamente objetiva de los hechos". Concluye que el tema elegido son exclusivamente las declaraciones del entrevistado..

En la de creación dice- intervienen las dotes personales de quien la realice, y que tiene por finalidad presentar unas declaraciones y ofrecer una nueva dimensión que le da sentido global a la obra. Dice que ofrece al público un producto estilístico acabado, y que no es tan efímera puesto que combina literatura con periodismo.

Afirma que la creativa ofrece un vínculo emotivo con el lector, y que el uso del lenguaje narrativo permite al lector una "multiplicidad de interpretaciones". Explica que su objetivo principal es la descripción y que se utiliza para realizar semblanzas de los entrevistados, su personalidad y su ambiente. Ese es precisamente su tema: el entrevistado, sus hábitos, el individuo privado que se esconde detrás del personaje público.

Por su parte, Jorge Halperín define una serie más completa y acabada de tipos de entrevistas:

-          de declaración

-          informativa

-          de personaje

-          de divulgación

-          científica

-          testimonial

-          encuestas

-          de color

Explica que los diferentes tipos de entrevistas planean problemas diversos y estrategias de trabajo específicas. A modo de ejemplo dice que en todos los tipos de entrevistas "hay un juego de confrontación, pero este juego alcanza su punto máximo en las entrevistas de personaje y las de declaraciones". Sostiene que en ambas "el diálogo no sólo busca la cooperación del sujeto entrevistado, sino que también debe avanzar en contra de él. O sea en aquello  que el entrevistado no muestra voluntariamente o, incluso, desea ocultar".

Por su parte, Martínez Albertos habla de:

-          Entrevista de declaración: de un personaje acerca de un tema que en ese momento es de un cierto interés colectivo. No es una entrevista propiamente, sino una información o un reportaje que se presenta en forma dialogada. La personalidad del entrevistador apenas aparece en el texto.

-          De personalidad: interesa sobre todo la personalidad del entrevistado. Para Albertos son "las únicas y verdaderas entrevistas como tales". Las palabras textuales son poco más que un pretexto para ir avanzando en el desvelamiento del modo de ser de esa persona.

-          Entrevista con fórmulas ya establecidas: es una especie de test psicológico que puede servir para revelar la personalidad de quien contesta.

Elección del entrevistado

En su obra "La entrevista periodística", Jorge Halperín señala que el primer paso en la planificación de la entrevista es la elección del entrevistado que puede estar en manos del periodista o indicado por el editor. "en cualquiera de las dos formas dice- el entrevistador debe actuar como si él lo hubiera elegido y ser conciente de por qué se prefirió a ese sujeto. Y ofrece algunas razones para elegir entrevistador:

-          tiene información

-          es un personaje famoso

-          es un personaje curioso

-          representa algo

-          es clave en determinado momento

-          esta ligado a una noticia

-          es portador de un saber valioso

-          fue testigo de algo

-          por el valor de sus ideas

-          por sus contrapuntos con otros temas o personajes

Por otra parte, considera esencial tener presente qué se busca de él:

-          una noticia

-          una revelación inédita

-          una denuncia

-          una reflexión

-          un mensaje

-          un ángulo desconocido del personaje

-          profundizar en algo

-          hacer un retrato de su personalidad

-          exponerlo como caso testigo

-          un recuerdo

-          una historia o parte de ella

También propone que al momento de elegir el entrevistado y el tema, el entrevistador tenga en cuenta al lector:

-          que desea saber

-          que conoce y que ignora

-          cuanto puede procesar de lo que dice el entrevistado

-          cuanto le interesa

-          desde que ángulo abordara el tema

Preparación de la entrevista

Dice Halperín que no hay que lanzarse a una entrevista improvisada. John Brady, el mítico creador y principal entrevistador- de la revista Playboy, decía que por cada minuto de entrevista, se requieren 10 de preparación. Además, consideraba imprescindible:

-          conocer al personaje

-          conocer el tema

-          conocer sus últimas declaraciones

-          conocer las últimas noticias sobre el arte que el personaje domina

-          hacer una estrategia de acuerdo con nuestros intereses y los del lector. Poner un norte a seguir, trazando no más de dos o tres ejes.

-          Determinar la estrategia a seguir en cuanto a la tensión de la nota.

-          Preparar un cuestionario en función de estas estrategias.

-          Ordenarlo lógicamente

-          Ponerlo a prueba

-          Ser abiertos a la hora de ponerlo en marcha

Quesada abona esta teoría. Dice que la documentación previa sobre el entrevistado es fundamental.  Sostiene que cuando se trata de una persona pública, habrá que averiguar sobre su vida, su pasado y trayectoria. Buscar datos inéditos. Hay que evitar que cuente la historia de su vida estereotipada.

Agrega que una buen preparación, permite indagar mejor y lograr homogeneidad temática de la entrevista, sin cambios bruscos, largos silencios o preguntas largas. Además, se evitan las preguntas obvias.

El Manuel de Estilo y Ética Periodística del diario la Nación, afirma que la norma clave para una buena entrevista es "conocer al entrevistado y estar compenetrado del tema acerca del que se va a hablar". Aconseja el uso del archivo para buscar todos los datos necesarios para preguntar lo que interesa y extraer de la conversación "los matices informativos informativos o caracterológicos que se buscan".

Cómo hacer la entrevista

José Luis Martínez Albertos toma algunos consejos de Manuel del Arco a la hora de realizar la entrevista. Éste último propone:

-          guiar el diálogo sin forzarlo

-          tener naturalidad. No hacer preguntas desconcertantes ni forzar las situaciones en el coloquio. No exhibir con exceso el instrumental utilizado en la toma de notas o la grabación. La buena entrevista dice- surge de una conversación entre amigos, fumando o tomando una copa.

Clarín, propone que las preguntas sean claras, breves y directas, y que apunten a los aspectos centrales o relevantes por lo cuales se interroga al entrevistado. Y La Nación dice que muchas entrevistas se realizan siguiendo el interrogatorio del tipo "judicial", aunque reconoce que las mejores se presentan como un diálogo espontáneo, durante el cual "el periodista va incitando con sus consideraciones a producir respuestas ricas en contenido o en color personal".

Además, consideramos necesario realizar algunas consideraciones que aunque parezcan menores- sirven para lograr una mejor entrevista. Por ejemplo:

-          Buscar la igualdad de posiciones entre entrevistador y entrevistado. Evitar que el personaje adquiera una posición de superioridad frente a nosotros. O de inferioridad.

-          Dejarlo hablar, no interrumpir salvo que el contenido de la respuesta no tenga nada que ver con lo preguntado.

-          Tener en cuenta que lo que interesa son sus respuesta y no nuestras preguntas.

-          Escuchar atentamente las respuestas y no estar concentrado en la próxima pregunta. En todo caso, es importante que lleve todo el cuestionario anotado. Pero está mal mostrárselo al entrevistado antes de comenzar.

-          Repreguntar todo lo que consideremos necesario para aclarar el tema.

-          Lograr que el entrevistado conteste las preguntas. De modo que podemos hacer las pregunta de varias formas diferentes- todas las veces que sea necesario hasta obtener la respuesta buscada.

-          Estar abiertos a la posibilidad de que nuestra planificación se altere, que cambie el eje de nuestro trabajo si es que el entrevistado presenta otro hecho más importante del que fuimos a buscar.

-          Respetar algunas de las exigencias del entrevistado (no usar grabador, no tomar apuntes, no contestar ciertas preguntas)

-          No respetar otras exigencias (mostrar la entrevista antes, dejar que haga la entrevista, no dejar de poner las preguntas que no quiso contestar)

Cómo redactarla

Halperín recomienda:

-          respetar en general el orden de las preguntas

-          alterarlas cuando sirvan para ordenar el material para el lector, pero cuando no altere la lógica de la entrevista o del entrevistado

-          no cambiar las preguntas (si estuvo mal hecha, mala suerte)

-          respetar los off the record

-          hacer cabezas de síntesis, copetes y títulos en base a sus declaraciones

Martínez Albertos dice que el reportero "debe seguir el esquema propio del reportaje de citas, aunque en ocasiones pueda establecer su propio esquema al servicio del ritmo del diálogo y la narración, el reportero debe ser fiel a las ideas del entrevistado, aunque no precisamente a las propias palabras del entrevistado"

Recomienda sin embargo respetar las propias ideas del entrevistado cuando esas palabras tienen un valor esencial.

Clarín aconseja incorporar al principio de la entrevista las condiciones de su producción: lugar y fecha, así como el motivo por el cual se realiza. "Toda entrevista debe referir a un hecho que justifique por qué se interroga al personaje en cuestión".

Dice que en el caso de que se desglose un fragmento de una entrevista, éste deberá tener una unidad temática que permita su lectura independientemente del resto del texto, y que debe llevar una introducción que contextualice el fragmento de diálogo transcrito.

Además,  explica que una entrevista está destinada a diálogos extensos y a fondo. Aun así, las declaraciones o testimonios que integran una cobertura o complementar una crónica pueden adquirir la forma de preguntas y respuestas para lograr más expresividad.



[1] DAIRIO LA NACIÓN. Manual de Estilo y Ética Periodística. Espasa. Buenos Aires, 1999.

[2] HALPERIN, Jorge. La entrevista periodística, intimidades de una conversación pública. Paidós. Buenos Aires, 1998 (2° Edición)

[3] QUESADA, Montserrat. La entrevista, obra creativa. Mitre. Barcelona, 1984.

[4] ACOSTA MONTORO, José . Periodismo y literatura.  Ediciones Guadarrama. Madrid, 1973.

[5] MARTINEZ ALBERTOS, José Luis. Redacción Periodística: Los estilos y los géneros en la prensa escrita. Mitre. Barcelona, 1974.

[6] DIARIO CLARÍN. Manual de Estilo. Aguilar. Buenos Aires, 1997.

 

Prohibida la reproducción total o parcial de este trabajo. Si quiere citarlo o establecer un enlace:
Por Fabián Bergero y María Teresa Bernardi. "LA Entrevista Periodística". Red-accion, sitio web del Area Periodismo de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.
General Roca: Universidad Nacional del Comahue. Disponible en:
http://red-accion.uncoma.edu.ar/asignaturas/laentrevistaperiodistica.htm