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TEÓRICOS


La investigación periodística como recurso
Alejandro Rost (2003)

Índice

Más cantidad no es mejor información

Los antídotos
Investigación en el Periodismo de Explicación
Investigación en el Periodismo de Investigación
Conclusiones
Bibliografía recomendada y comentada

 

Más cantidad no es mejor información

En la Era de la Información, vivimos sepultados por volúmenes inmanejables de información. Como un efecto de las nuevas tecnologías (satélites e Internet, en especial), el ciudadano ve multiplicadas las vías de acceso a contenidos simbólicos de actualidad.

La información, antes un bien escaso y caro, es hoy prolífica y abundante.

Una copia del New York Times del domingo contiene más información que la que sería capaz de acceder una persona del siglo XVII durante toda su vida (Vidal, 2002). Un lector capaz de leer 1000 palabras por minuto, ocho horas diarias, necesitaría un mes y medio para leer toda la producción impresa de un día; pero para entonces habrá acumulado un retraso de 5 años y medio de material de lectura (Ramonet, 1998). Sin ir más lejos, un ejemplar del diario Río Negro tenía en 1980 entre 34 y 40 páginas, mientras que tan sólo 20 años después superaba las 81 páginas de promedio (Rost y Bergonzi, 2002). A este gigantesco volumen impreso se agrega el constante bombardeo de las radios -proliferación de FMs incluida-, los canales de noticias durante las 24 horas y los sitios de actualidad en la Web. Toda una oferta informativa que hace dos décadas atrás no existía.

Pero más cantidad no significa mejor información. Apenas acercamos la lupa y miramos la calidad de esa avalancha de información que ofrecen los medios, vemos varios costados flacos.

  1. Hay demasiado espectáculo y sensacionalismo en la selección, jerarquización y presentación de los temas. Predomina lo curioso, lo extraño, lo impactante y efímero, lo individual, antes que lo colectivo, lo público, lo que afecta a todos quizás a más largo plazo. La agenda tiende cada vez más a ser gobernada por los temas interesantes (los que generan comentarios, los que hacen hablar a la gente) antes que por los temas importantes (es decir que los que generen consecuencias para la gente). Se difunde así aquello que interesa a muchos individuos pero que no afecta a la comunidad (Rozas, 1997).
  2. Hay demasiada crítica fácil en los medios, sin información y fundamentos, demasiado charla y poco debate, demasiadas palabras y pocos significados.
  3. Hay demasiado periodismo de citas, un periodismo de transcripción que recoge la información que nos dan los poderes políticos, económicos y sociales en ruedas de prensa o en entrevistas, y que no contrasta ni chequea ni investiga. Con lo cual, los periodistas nos convertimos en meros taquígrafos de lo que nos cuentan.


Los antídotos

¿Qué antídotos tenemos para sobreponernos a esta situación? ¿Cómo podemos aportar significados a tanto volumen informativo? ¿Qué tipo de información debemos ofrecer como periodistas - comunicadores? ¿Qué tipo de periodismo se impone?

Una de las herramientas clave para densificar la construcción de significados de actualidad que hace el periodismo es la INVESTIGACIÓN. La investigación entendida en sentido amplio, como recurso que aporta un mayor espesor informativo, que permite una descripción más densa de la realidad. Como un recurso presente por supuesto en el llamado Periodismo de Investigación, pero también en el Periodismo de Precisión y en el Periodismo de Explicación. Aquí nos vamos a centrar en el PI y en el PE.

¿Qué implica investigar? Investigar implica no sólo informar sobre los hechos de la actualidad sino ponerlos en situación, establecer relaciones, ubicarlos en un contexto. Implica no sólo describir lo que pasa sino por qué sucede y cómo. Implica avanzar en la significación profunda de los hechos, intentando explicarlos y analizarlos. Implica no quedarse en el caso individual y anecdótico y buscar si existen regularidades y tendencias en varios hechos similares. Implica también avanzar sobre temas que están ocultos, porque alguien los está ocultando o porque nadie se ha puesto a analizarlo.

En definitiva, la investigación trasciende ese periodismo de declaraciones y contradeclaraciones que inunda las redacciones de todo el mundo. Un gran porcentaje de las noticias de hoy están basadas en citas: anuncios, amenazas, réplicas, y respuestas ocupan gran parte de las páginas de los diarios y, aún más, se llevan todo el tiempo en los noticieros televisivos y radiales. Es el talking head (las cabezas parlanchinas), como lo llaman en EEUU. Son declaraciones además de personajes públicos, autoridades, fuentes oficiales.

Hay varias investigaciones que han comprobado esta dependencia de las fuentes oficiales de información. Herbert Gans (1980), en su libro Deciding what's news por ejemplo, comprobó que en las noticias de las cadenas televisivas CBS y NBC y las revistas Time y Newsweek aparecían repetidamente un reducido grupo de personas "conocidas", la mayoría altos representantes del gobierno federal. Los "desconocidos" ocupaban una fracción pequeña (un quinto del tiempo o espacio disponible) y actuando como un grupo no representativo. La gente ordinaria nunca era protagonista excepto como estadística.

Mark Fishman (1983) estudió el funcionamiento de las rondas que realizaban los periodistas de un periódico y comprobó que sólo visitaban organizaciones burocráticas y consultaban fuentes oficiales. Lo mismo Gaye Tuchman (1983), que también hizo observación participante en distintos periódicos y verificó cómo esta organización burocrática de los medios influía en la construcción de la actualidad.

La investigación busca sacudir de la modorra a este periodista de rutina, como lo llama el profesor catalán José María Caminos Marcet (1997). Este periodista que trabaja con fuentes oficiales, fuentes con las que mantiene una estrecha relación. Este periodista que espera a que los hechos sucedan y que sean las fuentes las que les aporten los datos para su publicación, que basa su cobertura en las ruedas de prensa y los comunicados. Este periodista que cubre hoy una noticia y mañana se olvida del tema con lo que no hay seguimiento y continuidad sino permanente fragmentación de hechos.


Investigación en el Periodismo de Explicación

La investigación se puede manifestar, como ya dijimos en el Periodismo de Explicación (PE), también llamado Periodismo de Interpretación o Periodismo en Profundidad (1). El PE nace en el período de entreguerras mundiales y es el primer golpe a la doctrina de la objetividad, entonces imperante. Uno de los puntos de partida de este tipo de periodismo fue la creación del semanario Time en 1923, que trató de romper con el "relato objetivo de hechos" por dos razones, dice Concha Fagoaga (1982):

  • Por tener una periodicidad semanal, la revista debía ofrecer algo que la distinguiera de los diario.

  • La necesidad de explicar los hechos, en un mundo cada día más complejo.

Sin embargo, el PE tardó todavía un tiempo hasta afianzarse en el periodismo diario. Martínez Albertos (1974) y también Casasús (1988) ubican el surgimiento a escala mundial de este tipo de periodismo en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial y como una necesidad competitiva de la prensa escrita frente al periodismo radiofónico y televisivo.

En la Argentina el periodismo de explicación se instala en las revistas de actualidad de la década del 60, en medio de un decidido ascenso de los medios audiovisuales, especialmente en dos creaciones de Jacobo Timmerman: Primera Plana (lanzada en 1962) y Confirmado (en 1965) (2). El estilo explicativo, junto con una ostensible hibridación de géneros, se traslada luego al diario La Opinión (1971-79), un medio que también hizo historia y que fue dirigido por Timmerman. Hoy la mayoría de los diarios impresos utiliza el Periodismo de Explicación en los más diversos géneros: crónicas, entrevistas, reportajes e informes especiales, sobre todo.

Pero ¿qué es el periodismo de Explicación? ¿Qué características lo diferencian de los otros tipos de periodismo?

El PE se ubica a medio camino entre el periodismo informativo y el periodismo de opinión. De hecho, pone en crisis una máxima defendida durante años en el periodismo anglosajón que dividía en forma tajante los hechos y los comentarios: "los hechos son sagrados, los comentarios son libres".

En el PE, al igual que en el Periodismo Informativo, el objetivo es ofrecer información al lector pero avanza más allá de los formatos noticiosos tradiciones e intenta brindar la significación profunda de la noticia. Son mensajes informativos dotados de cuantos elementos explicativos sean indispensables para que el receptor pueda tener todos las herramientas de juicio posibles que le permitan valorar los hechos de actualidad.

Por ejemplo, si nos encontramos con la noticia de que el Concejo Deliberante local aprobó el presupuesto municipal para el año próximo. Podemos limitarnos a hacer una crónica de la sesión, limitándonos a mencionar los puntos más polémicos. O podemos avanzar en una nota más explicativa detallando cuánto prevé gastar el municipio en funcionamiento y cuánto se invierte en obras públicas; qué barrios se ven más beneficiados y cuáles menos; qué obras serán prioritarias para el próximo año; si se prevén más o menos recursos que los años anteriores; si es un presupuesto equilibrado o prevé un déficit; comparaciones con otros municipios similares; podemos consultar la opinión de expertos.

En el PE de lo que se trata es no sólo de informar sobre los hechos o acontecimientos de la actualidad sino de establecer qué relaciones tienen esos hechos con otros. Básicamente, el PE vincula el hecho de actualidad con tres ejes temporales que ayudan a situarlo, valorarlo y explicarlo:

  • El contexto actual. Qué relaciones presenta con otros acontecimientos recientes o sucedidos en forma simultánea que permitan darle el marco actual a los hechos descritos. Qué comparaciones pueden hacerse que le den relevancia al hecho.
  • Los antecedentes o background. Qué relaciones tiene con otros hechos ocurridos anteriormente que puedan ayudar a explicar las conductas o actitudes de un personaje, o el devenir que ha tenido un suceso de actualidad.
  • Las consecuencias y proyecciones. Cómo seguirán los acontecimientos, qué puede llegar a suceder en el nuevo escenario que plantea el hecho de actualidad, qué tendencias están marcando estos acontecimientos hacia el futuro.

Esta actividad explicativa implica documentarse, implica una investigación. Debe ser siempre respaldada con datos, fundamentada con información concreta que compruebe y haga verificable lo que decimos. La subjetividad es inevitable, pero esto no implica que el periodista esté autorizado a la introducción de "la arbitrariedad y el capricho individualista", como dice Federico Alvarez (1980: 97).


Investigación en el Periodismo de Investigación

Si el recurso de la investigación está asociado con el PE, más aún lo está con el Periodismo de Investigación (PI). De hecho, para algunos autores el PI es un paso más allá del PE (Secanella, 1986). La característica distintiva del PI es que busca descubrir algo que está oculto o, como apunta el catedrático de la Universidad de La Laguna, José Manuel de Pablos (1999), algo "ocultado".

El profesor catalán José María Caminos Marcet (1997) desgrana tres características del PI:

  • descubre algo que permanece oculto,
  • tiene que ser fruto de la iniciativa periodística, no la publicación de informes elaborados por oficinas de prensa u otras fuentes producto de filtraciones,
  • y requiere de mayor tiempo y recursos. Es más detallado, más analítico y exige mas tiempo que la cobertura cotidiana.

De esta forma, el PI es una contribución a la democracia, en el sentido que interviene en la lógica de la limitación y equilibrio de poderes en el sistema (3).

El periodista Pepe Rodríguez (1994: 19) dice que no hay más que dos elementos diferenciadores con respecto al resto de la profesión: "mucho trabajo y método apropiado".

Los primeros antecedentes del PI se sitúan a principios de siglo en Estados Unidos. Los periodistas investigadores de la época expusieron públicamente la corrupción del gobierno, de las grandes empresas y la compararon con las míseras condiciones de vida de la población. Publicaban sobre todo en libros y los semanarios más importantes que llegaban a millones de lectores por primera vez: McClure's, Everybody's, Collier's y Cosmopolitan.

Fueron los famosos muckrakers (buscadores de basura, carroñeros), así llamados despectivamente por el presidente Theodor Roosevelt, y tuvieron su época de oro entre 1902 y 1912. Entre los más destacados estuvieron Joseph Pulitzer, quien desde el New York World inició la cruzada contra los políticos corruptos, y David Graham Phillips, quien desde Cosmopolitan reveló las maquinaciones corruptas en el Senado de EEUU.

"Las dos guerras mundiales, la gran depresión y la Guerra Fría hicieron que los editores estadounidenses se sintieran obligados a defender el sistema por sobre todo y poco a poco fueron dejando de lado el trabajo de los 'muckrakers' para refugiarse en un periodismo más formal e institucional", señala el periodista argentino Gustavo Sierra (1998).

Recién en los años sesenta, con las protestas contra la Guerra de Vietnam y el movimiento contestatario de los estudiantes resurgió la práctica. Surgieron entonces los "nuevos muckrakers", menos activistas y entusiastas que sus predecesores, y más profesionales, cultos y con técnicas más refinadas (Secanella, 1986). Entre los nuevos investigadores se destacaron Nicholas Cage, que demostró los lazos de Frank Sinatra con las mafias; Seymour Hersch, quien denunció la matanza de My Lay en Vietnam; Joe McGinnis, quien desnudó los entretelones de la campaña presidencial de Nixon; y Jack Anderson, que reveló la tendencia propaquistaní de Estados Unidos en el conflicto India - Paquistán. Esta explosión de investigaciones tuvo su momento de gloria con el caso Watergate que, después de dos años de trabajo de Robert Woodward y Carl Bernstein, culminaron con la renuncia del presidente Richard Nixon. Como señala Secanella (1986: 45), "para los periodistas de investigación, el asunto Watergate supuso una revalorización del nuevo estilo de informar".

En la Argentina, hubo un temprano periodismo de denuncia sobre irregularidades e ilícitos, antecesor del PI, desde que surgieron los primeros periódicos en la época de la Independencia. El periodismo de denuncia expone la comisión de un ilícito pero deja a las autoridades correspondientes su posterior investigación y condena. En cambio el PI, no sólo expone los hechos que se quieren ocultar sino que demuestra cómo se tergiversó la verdad y reconstruye los hechos silenciados. "El primero, mostrará; el último, demostrará", apuntan Malharro y Gijsberts (1999: 23).

Precisamente estos autores, que estudiaron el Periodismo de Denuncia y de Investigación en Argentina desde 1810 hasta 1957, identifican cinco momentos históricos:

  1. Un periodismo de crítica, antecedente del periodismo de denuncia, que se extiende desde 1810 hasta 1820, en el que se revelan las falencias detectadas en el funcionamiento de algunas áreas de gobierno.
  2. Un periodismo de denuncia de barricada, entre 1810 y 1880, que canaliza y refleja las luchas intestinas, sobre todo a través de obras literarias que se apartan de los formatos estrictamente periodísticos (por ejemplo, "El Matadero" de Esteban Echeverría, "Martín Fierro" de José Hernández, "Facundo" de Sarmiento).
  3. Un periodismo de denuncia más profesional, que comienza en 1870 y se consolida en 1890 a través de las crónicas de Roberto J. Payró y Fray Mocho, quienes describieron con crudeza la situación política y social del interior del país.
  4. La consolidación del periodismo de denuncia a través de la prensa obrera de la primera mitad del siglo XX, que dará a conocer la explotación de los trabajadores, las pésimas condiciones de vida y el autoritarismo vigente.
  5. El surgimiento del PI con la publicación por parte de Rodolfo Walsh de "Operación Masacre" (1957), en la que reconstruirá cómo se produjo la matanza de León Suárez. Luego, confirmará su vena investigadora con "El caso Satanovski" y "Quién mató a Rosendo" (1968).

Hoy Horacio Verbisky (discípulo de Walsh y quien heredó el inmenso archivo del pionero) es uno de los pocos periodistas argentinos que practica el PI en su estado más puro. Desde 1984, se han publicado buenas investigaciones en Clarín, Perfil, Noticias, Tres Puntos y, fundamentalmente, Página/12. (4)

En la región, el diario Río Negro también ha realizado varias investigaciones periodísticas desde 1990, denunciando casos de corrupción en los gobiernos provinciales (el caso Banco Provincia de Río Negro es quizás el más importante), y también investigaciones sobre drogas, los custodios del gobernador Pablo Verani y casos policiales (Caso Carrasco y Triple Crimen), entre otros.

 

Conclusiones

La investigación es un recurso imprescindible para mejorar la calidad del periodismo. La investigación aporta densidad en la construcción de la actualidad, le da espesor informativo a unos contenidos demasiado carentes de significados.

A través del PE, el periodista investiga y ofrece todos los elementos de juicio necesarios para valorar la significación profunda de las noticias. El PE presenta múltiples relaciones entre el hecho de actualidad y el contexto en el que se ubica, los antecedentes que pudieron haberlo motivado y las posibles consecuencias o tendencias que podría generar.

A través del PI, y del Periodismo de Precisión, el periodista descubre lo que está oculto o lo que alguien quiere ocultar. Es de esta forma una de las contribuciones más importantes del periodismo a la democracia.

La investigación contribuye así a romper con la peligrosa monotonía del periodismo de rutina basado en declaraciones y contradeclaraciones de fuentes oficiales que hoy ocupan gran parte del espacio y el tiempo en los medios de comunicación.

En definitiva, en medio de la marea de contenidos recibidos, la investigación permite al ciudadano hacer el salto desde la información al conocimiento.

 

Bibliografía recomendada y comentada
* Buena
** Muy buena
*** Excelente

(***) CAMINOS MARCET, José María (1997). Periodismo de Investigación. Teoría y práctica. Madrid: Editorial Síntesis.
Es el trabajo mejor documentado y el más profundo sobre Periodismo de Investigación. Caminos Marcet entrevista a numerosos periodistas investigadores de España y realiza una ordenada descripción de las técnicas del PI, la historia del PI, las cualidades que debe tener un periodista de investigación, y las características del relato de investigación. La contra que tiene este trabajo es que está demasiado centrado en la realidad española.

(**) RODRÍGUEZ, Pepe (1994). Periodismo de Investigación: técnicas y estrategias. Barcelona, Buenos Aires, México: Paidós.
Es un libro adecuado y con mucho método para profundizar en las técnicas de la investigación. Está íntegramente basado en la experiencia personal de Pepe Rodríguez como investigador en España.

(*) SECANELLA, Petra M. (1986). Periodismo de investigación. Madrid: Tecnos.
Es pionero en el tema. Como tal, es poco preciso y disperso en la exposición. Es para rescatar la descripción histórica del PI en EEUU.

(**) Sitio web Sala de prensa (http://www.saladeprensa.org)
Aquí se pueden encontrar, entre otras cosas, numerosos artículos -algunos mejores que otros- sobre Periodismo de Investigación, de profesionales y profesores de periodismo como el colombiano Gerardo Reyes, el mexicano Gerardo Albarrán de Alba, el chileno Juan Jorge Faundes, el canario José Manuel de Pablos o el peruano Gustavo Gorriti, entre otros.

(***) MALHARRO, Martín y Diana LÓPEZ GIJSBERTS (1999). El periodismo de denuncia y de investigación en Argentina. De la Gazeta a Operación Masacre (1810-1957). Ediciones de Periodismo y Comunicación Nº14. La Plata: Universidad Nacional de La Plata.
Excelente investigación muy bien documentada sobre la historia del Periodismo de Denuncia y el Periodismo de Investigación en la Argentina.

(**) FAGOAGA, Concha (1982). Periodismo interpretativo: el análisis de la noticia. Barcelona: Mitre.
Trabajo muy ordenado y metódico para aprender las técnicas, la historia y lso elementos del Periodismo de Explicación.

(**) ALVAREZ, Federico (1980). La información contemporánea. Caracas: Contexto editores.
Un libro muy útil para comprender los alcances del periodismo de explicación.

(**) VIDAL CASTELL, David (2002) "Towards a new model of journalistic information". Ponencia presentada para el congreso Barcelona 2002 de la International Association of Mass Communication Research (IAMCR). Disponible en:
www.portalcomunicacion.com/bcn2002/n_eng/programme/prog_ind/papers/v/pdf/v004_vidal.pdf
Muy buen ensayo sobre los males que aquejan a la prensa actual (crisis de venta, crisis de credibilidad, sobreabundancia de información) y algunas propuestas para solucionarlos.


Otra bibliografía consultada

ALBARRÁN DE ALBA, Gerardo (2001) "Diferencias en el Periodismo de Investigación en Estados Unidos y Latinoamérica". En Sala de Prensa N 32. Junio 2001. Año III, Vol2.
http://www.saladeprensa.org/art229.htm

CASASÚS, Josep María (1988). Iniciación a la periodística. Manual de comunicación escrita y redacción periodística informativa. Barcelona: Teide.

DE PABLOS, José Manuel (1999). "Periodismo de investigación: las cinco fases P". En Sala de Prensa Nº4. Febrero 1999. Año II Vol 2. México: SdP. Disponible en:
http://www.saladeprensa.org/art21.htm

KOCH, Tom (1991). Journalism in the 21st Century. Online information, electronic databases and the news. Twickenham (Inglaterra): Adamantine Press.

FAUNDES, Juan Jorge (2001) "Periodismo de Investigación en Sudamérica: obstáculos y propuestas". En Sala de Prensa Nº 32. Año V Vol2. México: SdP. Disponible en:
http://www.saladeprensa.org/art475.htm

FISHMAN, Mark (1983). La fabricación de la noticia. Buenos Aires: Tres Tiempos. [Edición original (1980): Manufacturing the news. Texas: The University of Texas Press].

GANS, Herbert (1980). Deciding what's news. New York: Vintage Books.

GOMIS, Lorenzo (1991). Teoría del periodismo. Cómo se forma el presente. Barcelona-Buenos Aires: Paidós.

MARTÍNEZ ALBERTOS, José Luis (1974). Redacción periodística. Los estilos y los géneros en la prensa diaria. Madrid: ATE.

RAMONET, Ignacio (1998). La tiranía de la comunicación. Barcelona: Debate.

REYES, Gerardo (1998). "Intersticios del periodismo de investigación. Fronteras, obstáculos, pistas, fuentes...". Sala de Prensa. Nº 3. Año II, Vol1. México: SdP. Disponible en: www.saladeprensa.org/art12.htm

ROST, Alejandro y Juan Carlos BERGONZI (2002). "Evolución en la tematización de los diarios impresos. El caso del Río Negro (1980-2000)". Revista de la Facultad. Nº8. General Roca: Publifadecs.

ROZAS, Eliana (1997). "La selección noticiosa, entre la importancia y el interés". Cuadernos de Comunicación. Nº12, Págs 20-25. Santiago de Chile: Universidad Católica de Chile.

SIERRA, Gustavo (1998). Curso de Periodismo de Investigación dictado a través de Internet. Organizado por ADIRA y The Freedom Forum.

TUCHMAN, Gaye (1983). La producción de la noticia. Estudio sobre la construcción de la realidad. Barcelona: Gustavo Gili. [Edición original (1978): Making news. A study in the construction of the reality. New York: The Free Press].

WAISBORD, Silvio (2001). "Por qué la democracia necesita del Periodismo de Investigación". En Sala de Prensa Nª 32. Año III, Vol2. México: SdP. Disponible en:
http://www.saladeprensa.org/art231.htm


NOTAS

(1)Consideramos que la actividad de interpretación no es propia de un tipo de periodismo sino que atraviesa todos los géneros desde los informativos hasta los de opinión. El periodismo es en sí un método de interpretación de la realidad y, al dividir los textos en diversos géneros, el periodista se ubica en distintos niveles o grados de interpretación (ver Gomis, 1991).

(2)Para una mejor documentación sobre la historia de la revista Primera Plana y el diario La Opinión, vésar Bernetti, José Luis (1998). "El periodismo argentino de interpretación en los '60 y 70. El rol de Primera Plana y La Opinión". IV Congreso de ALAIC, Recife (Brasil). Setiembre 1998.

(3)Véase Waisbord, Silvio (2001). "Por qué la democracia necesita del Periodismo de Investigación". En Sala de Prensa Nª 32. Año III, Vol2. México: SdP.
http://www.saladeprensa.org/art231.htm

(4)Para ver cuáles son los problemas que presenta el PI en Sudamérica véase el trabajo de Juan Jorge Faundes (2001) "Periodismo de Investigación en Sudamérica: obstáculos y propuestas". En Sala de Prensa Nº 32. Año V Vol2. México: SdP. Disponible en: http://www.saladeprensa.org/art475.htm

 

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Prohibida la reproducción total o parcial de este trabajo. Si quiere citarlo o establecer un enlace:
ROST, Alejandro (2003). "La investigación como recurso". Red-accion, sitio web del Area Periodismo de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.
General Roca: Universidad Nacional del Comahue. Disponible en:
http://red-accion.uncoma.edu.ar/asignaturas/investigacion.htm